Cambiar las ventanas de casa es una de las reformas que más se posponen por su coste, pero también una de las que más ahorro genera a medio y largo plazo. Lo que muchas familias desconocen es que en España existen ayudas públicas vigentes en 2026 que cubren entre el 40% y el 80% del precio de renovar las ventanas y mejorar el aislamiento térmico de la vivienda.
Estas ayudas forman parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado con fondos europeos, y se gestionan a través de las comunidades autónomas. No están pensadas solo para grandes rehabilitaciones, sino también para actuaciones más pequeñas como la sustitución de ventanas antiguas por otras más eficientes. El objetivo es reducir el consumo energético de los hogares.
Ayudas de hasta el 80% para mejorar el aislamiento del hogar
El programa oficial se denomina Programa de ayuda a las actuaciones de mejora de la eficiencia energética en viviendas y cuenta con una dotación de más de 3.400 millones de euros. Dentro de este marco se subvencionan reformas que consigan un ahorro energético acreditado, entre ellas el cambio de ventanas, el aislamiento de fachadas, cubiertas y suelos, o la mejora de la estanqueidad del hogar.

El porcentaje de ayuda varía según factores como el nivel de ahorro energético conseguido, la renta del solicitante, el tipo de actuación y la comunidad autónoma. En la práctica, muchas familias pueden recuperar entre el 40% y el 80% del coste total de la reforma, lo que convierte una inversión elevada en una actuación mucho más asumible.
Cambiar ventanas está subvencionado en 2026
La sustitución de ventanas es una de las actuaciones más demandadas dentro de estas ayudas. Se subvenciona el cambio de ventanas antiguas por modelos eficientes con rotura de puente térmico, doble o triple acristalamiento, marcos aislantes y persianas térmicas. Además, no solo cuentan las grandes obras. También pueden incluirse mejoras como burletes, sellado de juntas, aislamiento de cajas de persianas, puertas exteriores más eficientes o aislamiento interior de paredes, siempre que formen parte de un proyecto que justifique el ahorro energético.
Así pues, el principal problema no es que no existan ayudas, sino que apenas se conocen. No se publicitan de forma masiva, requieren asesoramiento técnico y muchos ciudadanos creen, erróneamente, que solo están pensadas para reformas integrales. La realidad es que cambiar las ventanas puede salir mucho más barato de lo que parece si se accede a estas subvenciones.