Los expertos coinciden: esta es la mejor ropa para no pasar calor

La llegada de las altas temperaturas obliga a muchas personas a replantearse el vestuario. Más allá del color o del tipo de prenda, los expertos recuerdan que la elección del tejido es determinante para mantener una sensación de frescor durante los días más calurosos. Los materiales más recomendables son aquellos que favorecen la transpiración, absorben la humedad y permiten que el calor se aleje del cuerpo. Si eres de los que los días de calor no sabe qué ponerse, te explicamos cuál es la mejor ropa para no pasar calor.

Las fibras naturales en la ropa son las ganadoras para no pasar calor

Según los especialistas en ingeniería textil, la mejor ropa para no pasar calor es aquella hecha de fibras naturales. De hecho, continúan siendo las grandes protagonistas de la ropa de verano, a pesar de que los nuevos materiales desarrollados por la industria ofrecen alternativas cada vez más eficientes y sostenibles.

Imatge d'una camisa de lli / Foto: Pexels
Imagen de una camisa de lino / Foto: Pexels

El lino es considerado el rey de los tejidos veraniegos. Su elevada conductividad térmica facilita la disipación del calor y lo convierte en uno de los materiales más frescos para los meses de verano. Además, es ligero, resistente y muy transpirable, aunque tiene un inconveniente bien conocido: se arruga con mucha facilidad. El algodón sigue siendo una de las opciones más utilizadas gracias a su suavidad y comodidad. Este tejido natural absorbe bien el sudor y permite que la piel transpire. Sin embargo, cuando la sudoración es abundante, puede retener mucha humedad y generar una sensación de incomodidad hasta que la prenda se seca.

La seda es otra fibra muy apreciada durante el verano. A pesar de tener un origen animal, destaca por su ligereza, su tacto suave y la capacidad de absorber la humedad sin perder confort. Su acabado elegante también la convierte en una opción habitual para prendas más sofisticadas.

Uno de los materiales que más sorprende es la lana superfina, también conocida como cool wool. Aunque tradicionalmente se asocia al invierno, sus fibras muy finas actúan como reguladoras de la temperatura corporal. Este tipo de lana es capaz de absorber una gran cantidad de humedad sin dar sensación de ropa mojada. Motivo por el cual se utiliza en trajes de alta calidad pensados también para los meses más cálidos.

Ropa hecha con materiales poco conocidos

Entre las fibras naturales que están ganando protagonismo se encuentra el cáñamo, muy similar al lino, pero más resistente a las arrugas, así como el ramio, una fibra vegetal muy ligera. También despierta interés el bambú, aunque los expertos advierten que buena parte de los tejidos comercializados con este nombre son, en realidad, viscosa elaborada a partir de celulosa de bambú.

Imagen de un jersey de algodón / Foto: Pexels
Imagen de un jersey de algodón / Foto: Pexels

En cuanto a las fibras artificiales de origen natural, el lyocell y la viscosa destacan por su suavidad, su gran capacidad de absorción y la rapidez con que se secan. En cambio, los tejidos sintéticos derivados del petróleo, como el poliéster o el nailon convencionales, acostumbran a dificultar la transpiración y pueden incrementar la sensación de calor cuando las temperaturas son muy elevadas. Aunque existen excepciones, como algunos tejidos técnicos deportivos.

Además del material, los especialistas recomiendan llevar prendas amplias que faciliten la circulación del aire y optar por colores claros, como el blanco, el beige o los tonos arena, que absorben menos radiación solar. Con una buena elección del tejido y un diseño adecuado, es posible afrontar los días más calurosos con más comodidad y reducir la sensación de calor sin renunciar al estilo.