El oficio de técnico de climatización se ha convertido en una de las salidas laborales con mayor demanda dentro del mantenimiento de edificios. Un experto en empleo asegura que algunos profesionales pueden alcanzar salarios de hasta 2.600 euros mensuales, especialmente cuando acumulan experiencia, realizan guardias, atienden averías urgentes o trabajan con instalaciones industriales. No obstante, la expresión “sin estudios” necesita un matiz importante.
No hace falta pasar por la universidad ni completar una carrera académica larga para acceder al sector. Sin embargo, tampoco es un trabajo que pueda desempeñarse sin preparación. Instalar, revisar o reparar equipos de aire acondicionado exige conocimientos técnicos, práctica y, en determinadas tareas, acreditaciones obligatorias. La vía más habitual pasa por una FP o por un certificado profesional especializado.
Una formación relativamente corta abre la puerta
El SEPE recoge el certificado profesional de montaje y mantenimiento de instalaciones de climatización y ventilación-extracción. Su programa suma 500 horas, incluidas 120 horas de formación práctica en centros de trabajo. Esta alternativa permite adquirir competencias concretas sin seguir el recorrido universitario tradicional y puede facilitar una incorporación más rápida a empresas instaladoras o de mantenimiento.
Además, quienes manipulan refrigerantes fluorados necesitan la certificación correspondiente. La normativa reserva la instalación, el mantenimiento, la revisión, la carga y la recuperación de estos gases a profesionales acreditados. Por eso conviene desconfiar de los anuncios que presentan el oficio como una opción sin requisitos: se puede empezar sin estudios superiores, pero será necesario formarse y obtener habilitaciones.
Los 2.600 euros no son el salario inicial
La remuneración depende de la experiencia, la comunidad autónoma, el convenio, las guardias y el tipo de instalaciones atendidas. Un ayudante o un profesional recién formado normalmente empezará con cantidades inferiores. Los sueldos más altos suelen aparecer cuando se dominan sistemas complejos, se realizan desplazamientos, se cubren urgencias o se trabaja en climatización comercial e industrial.
El atractivo del sector está en que combina una formación accesible con una especialización difícil de sustituir. Los veranos más calurosos, la renovación energética de edificios y el mantenimiento de bombas de calor sostienen la necesidad de profesionales cualificados. Alcanzar 2.600 euros es posible en determinados puestos, pero no automático. También influye trabajar por cuenta propia y captar clientes recurrentes. La oportunidad real consiste en entrar mediante FP o certificado profesional, sumar experiencia y obtener las acreditaciones necesarias. No exige universidad, aunque sí aprendizaje técnico, responsabilidad y actualización constante.
