Muchos empleados creen que trabajar en días festivos, como Navidad, solo implica cobrar un extra en la nómina. Sin embargo, la realidad es diferente: el Estatuto de los Trabajadores establece que si prestas servicios en un festivo, además del pago correspondiente, tienes derecho a un día de descanso compensatorio. Es un derecho que muy pocos aprovechan, pero que está protegido por la ley.
La confusión viene porque los convenios colectivos suelen centrarse en la compensación económica, dejando en segundo plano el derecho a un día libre alternativo. Sin embargo, salvo que el convenio diga otra cosa, el Estatuto de Trabajadores obliga a que cualquier jornada laboral en festivo sea compensada con descanso en otra fecha. Esto significa que si trabajaste el 25 de diciembre o el 1 de enero, puedes reclamar un día libre adicional, además del salario extra que se paga por el festivo.
Cómo funciona el descanso compensatorio
El descanso compensatorio se puede disfrutar en la fecha que acuerdes con la empresa, respetando siempre los plazos de notificación y la organización interna del centro de trabajo. La intención de la ley es que el trabajador no pierda días de descanso por trabajar en fechas señaladas, garantizando que tenga tiempo de recuperar la jornada laborada en festivo.

En la práctica, esto significa que, si trabajaste en Navidad, puedes negociar con tu jefe un día libre en enero o en cualquier otra fecha, acumulando incluso varios días si prestaste servicios en más de un festivo. La clave es solicitarlo formalmente y documentar la petición, para asegurarte de que la empresa cumpla con la obligación legal y que quede registro de ello.
Por qué conviene aprovechar este derecho
Aprovechar el descanso compensatorio es una manera de maximizar tus derechos laborales sin perder salario. Muchos trabajadores renuncian a este beneficio por desconocimiento, y se limitan a cobrar el plus económico del festivo, sin darse cuenta de que podrían tener un día completo libre adicional que facilite la conciliación o simplemente permita un respiro tras trabajar en fechas señaladas.
Así pues, si trabajaste en días como el 25 de diciembre o el 1 de enero, revisa tu derecho al descanso compensatorio según el Estatuto de los Trabajadores. Es un beneficio legal que garantiza que no solo se te pague, sino que también puedas disfrutar de tiempo libre por haber trabajado en festivo, algo que muchos olvidan reclamar y que puede marcar la diferencia en tu planificación personal y familiar.