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Miles de jubilados podrían ahorrar cerca de 500 euros al año con una decisión tan sencilla como revisar las condiciones de su cuenta bancaria y trasladar la pensión a una entidad que no cobre comisiones. Muchas personas mayores llevan décadas trabajando con el mismo banco y mantienen productos que ya no necesitan, aunque paguen por el mantenimiento de la cuenta, las tarjetas, las transferencias o determinados servicios asociados.

Y es que la fidelidad bancaria no siempre se recompensa. Algunos clientes continúan abonando pequeñas cantidades cada trimestre sin prestarles atención. Una comisión de mantenimiento, otra por la tarjeta y varios cargos relacionados con operaciones habituales pueden sumar cientos de euros al terminar el año. Si además existe algún seguro vinculado o una tarjeta secundaria que apenas se utiliza, el gasto puede aproximarse a los 500 euros.

Cobrar la pensión puede dar acceso a mejores condiciones

La realidad es que muchas entidades ofrecen cuentas sin comisiones a quienes domicilian su pensión. Estas promociones pueden incluir el mantenimiento gratuito, una tarjeta sin coste, transferencias ordinarias gratuitas e incluso incentivos económicos por cambiar de banco. El jubilado no tiene que modificar su pensión ni renunciar a ningún derecho, sino indicar una cuenta diferente para recibirla.

Imagen de un jubilado en un parque | Europa Press

Antes de hacer el cambio, conviene revisar las condiciones completas. Algunas ofertas exigen mantener un saldo, utilizar la tarjeta varias veces al mes o domiciliar determinados recibos. También puede existir un periodo mínimo de permanencia. Por eso no basta con fijarse en el regalo inicial: el verdadero ahorro está en eliminar los gastos bancarios recurrentes.

Revisar los productos asociados evita más cargos

El gesto no consiste únicamente en trasladar la pensión. También es recomendable comprobar cuántas tarjetas existen, qué seguros están vinculados y si se pagan servicios que ya no se utilizan. Muchos jubilados conservan cuentas antiguas, tarjetas adicionales o paquetes bancarios contratados hace años y olvidados. De este modo, cerrar productos innecesarios y negociar con la entidad puede reducir considerablemente el gasto. En ocasiones, basta con comunicar al banco que se está valorando un cambio para que ofrezca mejores condiciones y retire algunas comisiones.

Así pues, seguir en el mismo banco por costumbre puede costar mucho dinero. Revisar el extracto, sumar todas las comisiones anuales y comparar cuentas para pensionistas es un gesto sencillo que puede ahorrar hasta 500 euros. No siempre será necesario cambiar de entidad, pero sí comprobar que la confianza de muchos años no se esté pagando demasiado cara.