El verano trae temperaturas elevadas, pero también una situación que muchos conductores conocen demasiado bien. Es aquella de entrar en el coche después de haberlo dejado aparcado al sol y encontrarse un volante tan caliente que es casi imposible cogerlo. El salpicadero, la palanca de cambios o los asientos también acumulan mucho calor. No obstante, es el volante uno de los elementos que más sufre el efecto de la radiación solar.
Los volantes queman después de horas a pleno sol
La situación es especialmente habitual en vehículos estacionados al aire libre durante varias horas. El parabrisas actúa como un invernadero. La razón es que los rayos del sol atraviesan el cristal, calientan los materiales del interior y el calor queda atrapado en el habitáculo. En consecuencia, la temperatura puede aumentar rápidamente hasta niveles muy elevados, especialmente durante las horas centrales del día.
Los volantes fabricados con materiales oscuros son los que más energía solar absorben, de manera que pueden llegar a alcanzar temperaturas muy altas. Muchos conductores se ven obligados a conducir los primeros minutos cogiendo el volante solo por la parte inferior o utilizando un trapo hasta que se enfría. En los últimos días se ha popularizado en las redes sociales una solución tan sencilla como efectiva. La recomendación la ha compartido la cuenta de Instagram de Autoescola Mikel, que muestra un gesto que solo ocupa unos segundos antes de bajar del vehículo.
El truco consiste en girar el volante media vuelta antes de apagar el motor y salir del coche. Con este movimiento, la parte superior del volante queda orientada hacia abajo. De esta manera, esta parte queda mucho más protegida de la radiación solar directa que entra por el parabrisas y se calienta considerablemente menos. Cuando se vuelve al vehículo solo hay que enderezar la dirección antes de iniciar la marcha, siempre con el coche completamente parado.
Con una temperatura de 39º🌡 en el exterior, tu vehículo puede alcanzar los 70º♨ en algunas zonas del interior
— Policía Nacional (@policia) July 21, 2022
¡NUNCA dejes a niños o animales en el interior! #SomosTuPolicía pic.twitter.com/N7EF3pwJxu
Una solución gratuita, pero con limitaciones
La ventaja principal de este método es que no cuesta dinero y se puede aplicar en cualquier vehículo, sin necesidad de comprar accesorios ni hacer ninguna instalación. Es especialmente útil para las personas que aparcan cada día en la calle o en zonas sin sombra. Ahora bien, los expertos recuerdan que este sistema no evita que el interior del vehículo continúe calentándose. Solo reduce la temperatura de la parte del volante que habitualmente tocan las manos.
Si se quiere disminuir la temperatura general del habitáculo, los protectores reflectantes para el parabrisas continúan siendo una de las alternativas más eficaces. Estos accesorios reflejan buena parte de la radiación solar antes de que entre en el vehículo, ayudando a mantener una temperatura interior más baja.
También son muy populares las fundas transpirables para el volante. Fabricadas con materiales como la microfibra, la piel perforada o los tejidos de malla, favorecen la ventilación. También reducen el sudor en las manos y mejoran la adherencia durante la conducción, especialmente en los días más calurosos. En cualquier caso, combinar este sencillo truco del medio giro con un protector solar para el parabrisas puede marcar una gran diferencia durante el verano. Una pequeña acción de solo cinco segundos que puede evitar más de una quemadura al volver al coche después de unas horas bajo el sol.
