Cuando puede, Pau Cubarsí deja Barcelona para relajarse en su refugio de 187 vecinos en este pueblo de Girona

Pau Cubarsí siempre ha dejado muy claro que es una persona muy fiel a sus orígenes. Y aunque resida en Barcelona desde muy pequeño, cuando entró en las categorías inferiores del Barça, aprovecha cualquier oportunidad para volver a casa. Más concretamente, a Estanyol, una pequeña localidad de Girona, donde tan solo viven 187 habitantes. Y entre ellos, se encuentra la familia y muchos amigos cercanos de la gran estrella catalana.

Los orígenes del central de 19 años son muy humildes, en una familia sin grandes lujos, y donde el principal negocio familiar era una carpintería en el pueblo que inauguró su bisabuelo, con muchas décadas de tradición. El hecho de vivir en un pueblo tan pequeño le aportó al campeón del Mundo una infancia muy tranquila, como se refleja en su personalidad, siendo un chico muy sereno, a quien cuesta ver exaltado, pese a todo lo que está viviendo y siendo tan joven.

Estanyol. Wikipedia
Estanyol

El defensor azulgrana comenzó a jugar al fútbol siendo muy pequeño, en la ciudad más cercana a Estanyol, Vilablareix, que es donde también estudiaba. Su progresión y su increíble talento fue detectado muy pronto por los ojeadores del Girona, que no dudaron en ponerse en contacto con su familia para convencerlo de que ingresara en su cantera, una decisión que meditaron con calma, antes de dar el OK. Y posteriormente, llegó la oportunidad de ir al Barça

Cubarsí y su familia tuvieron muchas dudas, ya que en ese momento tan solo tenía 11 años. Y alejarse de su rutina para vivir a prácticamente dos horas era un paso muy importante para alguien tan joven, aunque finalmente el esfuerzo tuvo su merecida recompensa, pues tan solo seis años más tarde, consiguió debutar con el primer equipo, gracias a Xavi Hernández. Y ahora, ya es uno de los mejores del planeta en su demarcación, y el gran favorito a ser el ganador del Trofeo Kopa y del Golden Boy, después de ser elegido como mejor futbolista joven del último Mundial.

Pero el futbolista del Barça se mantiene fiel a sus raíces, y por mucha fama que tenga, su lugar favorito en el planeta todavía es Estanyol, donde se refugia de la presión mediática, y encuentra la paz que necesita. Allí no es Cubarsí, sino Pau, no le piden autógrafos ni fotos, y en lugar de estar rodeado de cámaras o de periodistas, tan solo tiene a su familia y a sus amigos más cercanos cerca.