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La Unión Europea ha puesto fecha a uno de los cambios que más afectará al día a día de bares, restaurantes y cafeterías. A partir del 12 de agosto de 2026, muchos establecimientos tendrán que dejar de utilizar envases monodosis de plástico para productos que hasta ahora se servían casi automáticamente en la mesa como sobres de kétchup, mayonesa, mostaza, aceite, azúcar, sal, mantequilla o mermelada. La medida forma parte del nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases, que busca reducir el plástico de un solo uso.

Y es que los monodosis se han convertido en un objeto cotidiano en la hostelería. Son cómodos, higiénicos y fáciles de controlar, pero también generan una enorme cantidad de residuos. Por eso la normativa europea apunta directamente a estos formatos cuando se consumen dentro del propio establecimiento. La idea es sustituirlos por dispensadores, envases reutilizables o alternativas con menor impacto ambiental.

El cambio afectará al consumo dentro del local

La realidad es que la prohibición no significa que desaparezcan todos los sobres de golpe en cualquier situación. El foco está puesto en los envases monodosis de plástico de un solo uso servidos para el consumo en sala. De este modo, un restaurante ya no podrá colocar sobre la mesa los clásicos sobres individuales de salsas o pequeños envases de aceite como hasta ahora si no cumplen con las nuevas exigencias.

salsa casera de ketchup mostaza y mayonesa

Además, el sector tendrá que adaptar compras, proveedores y forma de servicio. Muchos locales deberán pasar a botellas dosificadoras, recipientes recargables o sistemas que permitan servir cantidades pequeñas sin generar un residuo por cada cliente.

Los bares tendrán que cambiar antes de agosto

El calendario obliga a moverse con tiempo y previsión. La norma europea entró en vigor en 2025, pero su aplicación general comienza el 12 de agosto de 2026, fecha que marca el inicio real del cambio para buena parte del sector.

Eso no significa que todos los negocios partan de cero. Muchos restaurantes ya han eliminado monodosis o han reducido su uso para abaratar costes y mejorar su impacto ambiental. Así pues, el gesto de pedir un sobre de kétchup, azúcar o aceite en un bar puede empezar a desaparecer tal y como lo conocemos. La UE no busca cambiar solo un envase, sino obligar a la hostelería a abandonar formatos de usar y tirar que durante años parecían imposibles de sustituir.