Confirmado por la Seguridad Social: se rebaja el 21% la pensión a un grupo de jubilados

La Seguridad Social aplica una penalización permanente a quienes deciden jubilarse antes de la edad ordinaria. No se trata de una multa puntual ni de un descuento temporal, sino de una reducción que acompaña a la pensión durante toda la vida. En los casos más duros, el recorte puede llegar al 21% si el trabajador adelanta dos años su retiro.

Esta situación afecta sobre todo a quienes acceden a la jubilación anticipada voluntaria. La ley permite retirarse hasta 24 meses antes de la edad ordinaria, pero a cambio aplica coeficientes reductores mensuales. Cuanto mayor sea el adelanto y menor sea la carrera de cotización, más fuerte será el castigo sobre la pensión reconocida.

No todos pierden el mismo porcentaje

El 21% es el máximo previsto en determinados supuestos, no una rebaja automática para todos. La Seguridad Social calcula el recorte en función de dos variables: los meses que faltan para llegar a la edad legal y los años cotizados por el trabajador. Por eso dos personas que se jubilan antes pueden sufrir reducciones muy diferentes.

Jubilado. EP
Jubilado. EP

La penalización es mayor cuando se anticipa el retiro al máximo y no se acredita una vida laboral especialmente larga. En cambio, quienes han cotizado más años tienen coeficientes algo más suaves. Aun así, adelantar dos años la jubilación casi siempre implica renunciar a una parte relevante de la prestación mensual.

Una decisión para toda la vida

El punto clave es que esa reducción no desaparece al cumplir la edad ordinaria. Si una persona se jubila antes con penalización, no recupera después la pensión completa. La cantidad queda ajustada desde el inicio y se mantiene como base de cobro, con las revalorizaciones que correspondan cada año. Por eso los expertos recomiendan hacer números antes de solicitar la jubilación anticipada. No basta con comprobar si se puede dejar de trabajar; también hay que calcular cuánto se pierde cada mes y cuánto supone esa diferencia acumulada durante años.

En 2026, la edad ordinaria está en 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y 3 meses cotizados. Si no se llega a ese periodo, sube a 66 años y 10 meses. Adelantarse dos años puede parecer una solución atractiva, pero la Seguridad Social avisa de la letra pequeña: en algunos casos, descansar antes significa cobrar hasta un 21% menos para siempre.