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La baliza V-16 ya se ha convertido en uno de los elementos más importantes del coche para señalizar una avería o un accidente. Su objetivo es claro y pasa por evitar que el conductor tenga que bajarse del vehículo para colocar los antiguos triángulos y reducir así el riesgo de atropello. Sin embargo, llevarla en el coche no basta si está guardada en cualquier sitio. La DGT recuerda que debe ir cargada y en un lugar accesible dentro del vehículo, como la guantera o un compartimento al alcance del conductor.

Y es que ahí está el detalle que muchos conductores pasan por alto. De nada sirve tener una baliza homologada si, en el momento de necesitarla, está en el maletero, debajo de una bolsa, en una caja de herramientas o en un rincón difícil de alcanzar. La finalidad de la V-16 es poder activarla y colocarla rápidamente sin exponerse a la carretera. Si para usarla hay que salir del coche y buscarla durante minutos, pierde buena parte de su sentido.

La baliza debe estar al alcance del conductor

La realidad es que la V-16 está pensada para utilizarse desde el interior del vehículo. En caso de avería, el conductor debe poder cogerla, encenderla y colocarla en la parte más alta posible del coche, normalmente en el techo, sin tener que caminar por la calzada ni abrir el maletero en una situación peligrosa.

EuropaPress 7118074 baliza v16

De este modo, el lugar donde se guarda también importa. La guantera, el hueco de la puerta o un compartimento central pueden ser opciones válidas si permiten acceder a ella con rapidez. En cambio, llevarla en el maletero puede generar problemas, porque obliga a salir del vehículo antes de señalizar la emergencia. Además, la baliza debe estar cargada y lista para funcionar. No basta con comprarla y olvidarse de ella durante años. Conviene revisar periódicamente que sigue operativa y que corresponde a un modelo homologado.

Tenerla no evita todos los problemas

El error de muchos conductores es pensar que comprar la baliza ya les protege de cualquier sanción. Pero la norma no busca que el dispositivo esté simplemente dentro del coche, sino que pueda usarse correctamente cuando sea necesario. Por eso, si un agente entiende que la baliza no está disponible de forma práctica o que el conductor no puede utilizarla como exige la seguridad vial, puede haber problemas. La obligación no termina en llevarla: también implica conservarla en condiciones y tenerla accesible.

Así pues, llevar la baliza V-16 no te salvará de una multa si la guardas mal. La recomendación es sencilla: dejarla siempre en un punto fácil de alcanzar desde el asiento del conductor, comprobar que funciona y no tratarla como un accesorio olvidado en el maletero. En una emergencia, esos segundos pueden marcar la diferencia.