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No hace falta viajar muy lejos para descubrir un destino que combine historia, gastronomía y paisajes de postal. De hecho, Portugal es una opción ideal para hacer una escapada en octubre y desconectar de la rutina durante dos o tres días. Especialmente, una de sus ciudades más populares y visitadas. Su historia y el encanto innato de sus calles hacen de este destino uno perfecto para viajar en pleno otoño.

¿Qué visitar en el centro histórico de esta mágica ciudad portuguesa?

La ciudad portuguesa ideal para hacer una escapada en octubre es Oporto. La segunda ciudad más grande de Portugal es una opción ideal para desconectar de la rutina durante dos o tres días. Con un centro histórico lleno de encanto, una gastronomía deliciosa y el río Duero como protagonista, esta ciudad portuguesa ofrece todos los ingredientes para disfrutar de una experiencia inolvidable.

Si ya conoces Lisboa, es el momento de descubrir Oporto, una ciudad que destaca por su arquitectura, sus cafés, sus vinos y las calles empedradas que se encaraman entre edificios históricos. La mejor manera de descubrirla es a pie, aunque conviene llevar calzado cómodo para afrontar las numerosas subidas y bajadas del recorrido.

El centro histórico de Oporto, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, concentra buena parte de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Uno de los primeros lugares que vale la pena visitar es la estación de São Bento, conocida por sus impresionantes murales de azulejos azules. Las paredes del edificio están decoradas con más de 20.000 piezas de cerámica pintadas a mano que representan escenas de la historia portuguesa.

Los puntos imprescindibles de Oporto

Desde este punto, es fácil adentrarse por las calles del centro y descubrir algunos de los monumentos más emblemáticos. Entre las visitas imprescindibles se encuentran la catedral, la Rua das Flores, el Palacio de la Bolsa y la iglesia de São Francisco. El recorrido también puede incluir el Mercado do Bolhão, uno de los espacios más tradicionales de la ciudad, y la Rua de Santa Catarina, una de las calles comerciales más conocidas. El paseo continúa hasta la Ribeira, a orillas del Duero, desde donde se puede ver el famoso puente de Luis I.

Imagen de la ciudad de Oporto / Foto: Pexels

Al otro lado del río se encuentra Vila Nova de Gaia, conocida por sus históricas bodegas de vino de Oporto. Una de las más emblemáticas es la de Kopke, fundada en 1638 por el comerciante alemán Nicolau Köpke y considerada una de las casas de vino de Oporto más antiguas del mundo.

Este lugar también acoge el hotel Tivoli Kopke, que combina el legado vinícola de la casa con una propuesta de alojamiento de lujo. La visita a la orilla de Gaia permite disfrutar de una de las imágenes más reconocibles de Oporto: las fachadas coloridas y las casas estrechas que se encaraman por las laderas hasta el río. Las embarcaciones tradicionales que antiguamente transportaban las barricas de vino completan esta postal, que convierte la ciudad en un destino perfecto para una escapada de otoño.