Declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, el castillo de Montclar d’Urgell está documentado desde el año 981, en un momento clave de la reconquista cristiana. Levantado sobre una antigua torre romana y ampliado a lo largo de los siglos, el edificio actual combina restos medievales con una elegante arquitectura del Renacimiento catalán, visible sobre todo en las reformas realizadas entre los siglos XVI y XVII.
Situado en lo alto del pequeño pueblo de Montclar d’Urgell, dentro del término municipal de Agramunt, el castillo domina visualmente el entorno y conserva las partes más antiguas de su estructura, como la planta baja y la antigua torre del homenaje, que sustentan la fortaleza posterior.
Un castillo privado abierto al público
A diferencia de otros castillos de la zona, el de Montclar d’Urgell es un castillo privado, propiedad de la familia De Miguel, que ha apostado por su conservación y apertura al público mediante visitas guiadas. Gracias a esta gestión, el edificio se encuentra en muy buen estado y mantiene un equilibrio entre uso privado y difusión patrimonial.
Las visitas se realizan exclusivamente con guía, lo que permite recorrer el castillo con explicaciones detalladas y adaptadas a todos los públicos. No se trata de una visita rápida: el recorrido está pensado para entender cómo funcionaba la fortaleza y cómo ha ido evolucionando con el paso del tiempo.
Qué se visita durante el recorrido
La visita guiada permite acceder a estancias muy diversas, todas ellas acondicionadas para recrear la atmósfera original del castillo. Entre los espacios más destacados se encuentran la sala grande, la biblioteca, las escaleras principales, la iglesia, el comedor, la prisión, la bodega y la cochera.
Cada una de estas dependencias cumple una función concreta y ayuda a entender el día a día de una fortaleza señorial: desde los espacios de representación y vida familiar hasta las zonas más funcionales y defensivas. El recorrido está planteado de forma ordenada, sin prisas, y con tiempo para observar detalles arquitectónicos y elementos originales.
Uno de los puntos fuertes del castillo de Montclar d’Urgell es que la visita resulta accesible y amena, incluso para quienes no tienen un interés previo por la historia. El discurso del guía combina contexto histórico con anécdotas, usos cotidianos y curiosidades, lo que facilita la comprensión y mantiene la atención durante todo el recorrido.
Es una actividad adecuada tanto para familias como para grupos, parejas o visitantes individuales que busquen una propuesta cultural diferente en la comarca del Urgell. Además, el tamaño del castillo permite una visita completa sin resultar agotadora.
Información práctica para organizar la visita
Las visitas guiadas suelen realizarse en horarios concretos y es recomendable reservar con antelación, especialmente los fines de semana o en periodos de mayor afluencia. La duración aproximada del recorrido es de una hora, aunque puede alargarse ligeramente según el grupo.
El acceso al castillo se realiza a pie desde el núcleo del pueblo, y el entorno invita a completar la visita con un paseo por Montclar d’Urgell o una escapada gastronómica por Agramunt y sus alrededores.
