Carlos se ha convertido en una de esas voces que muchos jubilados escuchan cuando empiezan a plantearse una vida fuera de España. Instalado en Tailandia, no vende la mudanza como una aventura improvisada ni como una solución automática. Su consejo es más prudente y pasa por informarse, viajar primero, probar el país desde dentro y decidir después si encaja con la vida que uno busca.
“A un jubilado que no está a gusto en España, le diría que venga a Tailandia”, explica. Pero añade un matiz importante: no recomienda comprar una casa ni firmar un alquiler largo nada más aterrizar. Lo sensato es reservar un hotel unas semanas, moverse por distintas zonas, entender los precios y comprobar si el clima, la comida y el ritmo social resultan compatibles.
Primero probar y después decidir
Carlos insiste en que los primeros días deberían servir para observar. Tailandia puede resultar barata comparada con España, pero eso no significa que todas las ciudades cuesten lo mismo ni que todos los estilos de vida sean económicos. Bangkok, Phuket o determinadas zonas turísticas pueden disparar el presupuesto, mientras otras provincias permiten vivir con más tranquilidad y una pensión moderada.
@sergiocastillo.180 ¿Que le recomendaría un expatriado que ya vive en Tailandia 🇹🇭 a un jubilado que está en España 🇪🇸 aburrido y sin ganas de nada? Nos lo cuenta Carlos. #expatriado #expatriación #tailandia #jubilación #jubilado #españa #consejos
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También recomienda conocer gente antes de tomar decisiones importantes. Hablar con otros españoles, expatriados y residentes ayuda a entender qué barrios funcionan mejor, cuánto cuesta alquilar, cómo resolver trámites o qué hospitales conviene conocer. La red social también importa: mudarse a miles de kilómetros sin vínculos puede convertir una experiencia prometedora en una etapa de aislamiento inesperado.
No debería empezar con una mudanza impulsiva
Después de unas semanas, Carlos aconseja moverse por el país. Pasar varios días en distintas ciudades permite comparar ambientes y descubrir si uno prefiere playa, montaña, grandes núcleos urbanos o localidades más tranquilas. Solo cuando aparece una rutina cómoda tiene sentido buscar un alquiler estable, estudiar el visado adecuado y calcular cuánto dinero será necesario cada mes.
Su recomendación parte de su experiencia. Carlos llegó animado por un amigo que llevaba muchos años viviendo allí y terminó encontrando una vida más cómoda. Pero no cree que Tailandia sea perfecta para todo el mundo. Antes del paso definitivo hay que conocer la sanidad, los seguros, los requisitos migratorios y la distancia respecto a la familia. Su mensaje no es “vende todo y vete”, sino lo contrario: prueba primero. Un jubilado que no está feliz en España puede descubrir una segunda vida en Tailandia, pero debería hacerlo despacio, con información y sin convertir unas vacaciones agradables en una decisión irreversible.