En Cataluña existen zonas boscosas que seguro que habéis visitado alguna vez en la vida y os han encantado. De hecho, en nuestro territorio hay muchas ubicaciones que podéis visitar con toda la familia para hacer excursiones, ya sean exigentes o para dar un paseo.
La Fageda del Retaule, un lugar mágico
Una de aquellas zonas de ensueño es el Hayedo del Retablo, ubicada en el Parque natural de los Puertos. Este bosque pertenece a un espacio natural protegido que enamora a todo el que lo visita por primera vez, además este Hayedo tiene una sorpresa escondida que más tarde os descubriremos.
La Fageda del Retaule destaca por ser una de las más bonitas de Cataluña, con árboles que llegan a tener una altura muy considerable y un bosque que puede hacer la competencia a cualquier otro de Cataluña. Este lugar tiene la característica de encontrarse en un espacio bastante húmedo y verde, causando una sensación única una vez os adentráis en su interior, aunque debéis tener en cuenta que si decidís visitarlo en estas fechas debéis ir bastante abrigados, ya que las temperaturas pueden ser bastante bajas.
El Haya Padre, la estrella de la zona
Uno de los mayores atractivos de esta zona es el Haya Padre, que se ha convertido en uno de los elementos más emblemáticos de la zona. Este árbol centenario acumula más de 250 años de antigüedad y tiene un tamaño de 24 metros imponentes de altura, mientras que su tronco tiene un diámetro de 4 metros. Si visitáis esta zona no podéis marcharos sin haceros una foto con el Haya Padre, ya que es uno de los árboles más famosos de toda Cataluña. Además, en el interior de esta haya viven diversas especies de animales y plantas.
Además de la Fageda del Retaule, el Parque Natural de los Ports ofrece muchas otras opciones para aprovechar el desplazamiento. Una de las propuestas más conocidas es la subida al Mont Caro, el punto más alto del macizo. Se puede acceder a pie o en vehículo, y desde la cima hay vistas amplias sobre el Delta del Ebro y buena parte del territorio, especialmente en días claros. Es una actividad muy habitual entre visitantes que quieren complementar la excursión con un punto panorámico de referencia.
Opciones para comer
También podéis visitar zonas muy accesibles como los Estrechos de Arnes o el Toll del Vidre, dos lugares populares por sus formaciones rocosas y pozas naturales. Son lugares ideales para hacer una salida corta, caminar un rato y disfrutar del entorno sin dificultades. Además, el parque es un área donde es relativamente habitual observar cabras salvajes y diferentes especies de aves, lo que hace la visita interesante para familias o personas aficionadas a la naturaleza. Además, si queréis poner el broche de oro comiendo algo después de la ruta tenéis estas opciones culinarias:
-
Camping Els Ports — Su restaurante es muy práctico si ya estáis por la zona: cocina casera, platos de carnes a la brasa, guisos y opciones vegetarianas. Entorno rústico e ideal para reponer fuerzas después de una excursión.
-
L'Hort — Situado en una masía de piedra del s. XVIII, justo al lado del parque. Ofrece cocina tradicional y de proximidad; es una apuesta segura si buscáis calidad y ambiente tranquilo.
-
Can Parrado — Un restaurante recomendado en la población vecina al parque, con buena reputación y opinión positiva por su cocina mediterránea/española.
-
Miralles — También en Horta de Sant Joan; destaca por un ambiente acogedor y cocina tradicional, una opción cómoda si paseáis por el pueblo después de las rutas.
-
Venta del Romé — Menú sencillo, casero y bien valorado: un lugar ideal para comer o cenar de forma informal si buscáis proximidad y buenos precios.
