Muchos autónomos desconocen que pueden reclamar a Hacienda cantidades muy importantes por gastos que en su día fueron rechazados a la hora de realizar deducciones. Según los tribunales, estos gastos sí son deducibles y la Agencia Tributaria se muestra más estricta de lo que la ley permite.

En la práctica, lo que esta situación significa que un autónomo puede recuperar entre 500 y 3.000 euros, dependiendo de los importes que fueron rechazados y de la antigüedad de las liquidaciones. La clave está en presentar la documentación adecuada y demostrar la relación de los gastos con la actividad profesional.

Qué gastos se pueden recuperar

Los tribunales han reconocido varias partidas como deducibles aunque Hacienda las hubiera decidido rechazar inicialmente. Entre las más habituales se encuentran los suministros de la vivienda habitual, como luz, agua, calefacción o internet, siempre que se pueda demostrar que se utilizan también para la actividad profesional. Otro ejemplo son los gastos de vehículo. El Supremo ha dejado claro que no es necesario un uso exclusivo para el trabajo, si el coche se usa parcialmente en la actividad, el gasto puede considerarse deducible.

hacienda sede efe
hacienda sede efe

También se incluyen los gastos de manutención. Las comidas realizadas durante la jornada laboral pueden ser deducibles si están justificadas correctamente. De igual manera, los gastos de teléfono móvil se pueden recuperar siempre que se demuestre que se utilizan para el negocio, aunque también tengan un uso personal. Por último, cursos de formación, herramientas o software necesarios para la actividad profesional también pueden ser reclamados. Hacienda a veces los cuestiona, pero los tribunales consideran que forman parte de la actividad.

Cómo reclamar lo que corresponde

Para recuperar estos gastos, los autónomos deben presentar un recurso ante Hacienda, aportando facturas, justificantes de pago y documentación que pruebe la relación del gasto con la actividad profesional que se lleva a cabo. A veces basta con revisar las declaraciones de los últimos cuatro años, ya que es el período de prescripción para rectificar y solicitar devoluciones. Los asesores fiscales recomiendan revisar todas las partidas rechazadas en las inspecciones y preparar una reclamación bien fundamentada.

En la práctica, muchos autónomos desconocen este derecho y terminan pagando más impuestos de los que legalmente les corresponden. Recuperar estas cantidades no solo supone un alivio económico, sino también una corrección de errores administrativos que benefician al contribuyente.

Por tanto, quienes hayan tenido gastos rechazados por Hacienda tienen ahora una vía legal sólida para reclamar lo que les corresponde, hasta un máximo aproximado de 3.000 euros según los casos. La clave es documentar todo correctamente y presentar la reclamación siguiendo los criterios que los tribunales ya han reconocido como válidos.