Llegar a la jubilación con un plan de pensiones acumulado durante años no garantiza recibir todo ese dinero como muchos imaginan. De hecho, uno de los errores más habituales puede hacer que una parte importante acabe en impuestos. El motivo es sencillo, ya que cuando se rescata un plan de pensiones, el dinero no tributa como ahorro, sino como rendimiento del trabajo. Y eso cambia por completo el resultado final.
Muchos jubilados descubren demasiado tarde que retirar todo el dinero de golpe dispara sus ingresos del año y eleva el tipo de IRPF. En algunos casos, el impacto fiscal puede ser muy elevado si el rescate coincide con el cobro de la pensión pública u otras rentas. Por eso, asesores financieros y expertos fiscales insisten en que la forma de cobrar el plan puede ser tan importante como el dinero acumulado.
El error que puede disparar el IRPF al rescatar el plan
El movimiento que más suele penalizar fiscalmente es rescatar todo el plan en forma de capital, es decir, recibirlo entero en un único pago. Cuando se hace así, toda esa cantidad se suma a los ingresos del ejercicio y puede hacer subir varios tramos del IRPF.

Eso provoca que parte del dinero tribute a tipos elevados. Es precisamente aquí donde muchos tienen la sensación de haber perdido una gran parte del ahorro acumulado durante años. No porque Hacienda se quede el plan, sino porque el tratamiento fiscal aumenta considerablemente la factura. Por ese motivo, muchos asesores recomiendan estudiar el rescate en forma de renta periódica. Es decir, cobrar cantidades repartidas durante varios ejercicios fiscales para reducir el impacto sobre la declaración y evitar concentrar demasiados ingresos en un solo año.
La estrategia que muchos expertos recomiendan antes de jubilarse
No existe una fórmula universal porque depende de cada situación personal, pensión pública, otros ingresos, edad, patrimonio o necesidades de liquidez. Sin embargo, planificar el rescate antes de ejecutarlo suele marcar una diferencia importante.
También conviene revisar si existen aportaciones antiguas que puedan beneficiarse de regímenes transitorios o ventajas específicas aplicables según la fecha de aportación. En determinados casos, combinar rescate parcial en capital con cobros periódicos puede ser una opción interesante. Así pues, el mensaje que repiten los asesores financieros es claro: rescatar un plan de pensiones no debería hacerse con prisas. Una decisión tomada en pocas horas puede cambiar de forma importante el dinero que finalmente acaba llegando al bolsillo.