Antoni Bassas y por qué eligió el periodismo: “Era mal futbolista, no tenía futuro, en aquella cabina sí”

Antoni Bassas ha explicado con una frase sencilla cómo descubrió que su futuro no estaba sobre el césped, sino unos metros más arriba, dentro de una cabina de radio. El periodista ha reconocido que de joven le gustaba el fútbol, pero también entendió bastante pronto que no tenía nivel suficiente para dedicarse a él. “Ser mal futbolista: pronto supe que en el césped tendría poco futuro..., pero quizá dentro de aquella cabina podría disfrutar...”, recuerda.

La confesión resume muy bien el origen de una vocación. Bassas no llegó al periodismo porque hubiera diseñado desde niño una carrera en los medios, sino porque encontró otra forma de seguir cerca de aquello que le apasionaba. Si no podía vivir el fútbol como jugador, podía hacerlo contándolo, analizándolo y convirtiendo cada partido en una historia para quienes estaban al otro lado de la radio.

La cabina apareció como una segunda oportunidad

Para muchos jóvenes, asumir que un sueño deportivo no va a convertirse en profesión puede ser frustrante. En el caso de Bassas, esa constatación abrió otra puerta. La cabina le ofrecía algo que el campo no podía darle: un espacio donde sí podía destacar utilizando la voz, la observación y la capacidad para explicar lo que estaba ocurriendo.

Antoni Bassas Tot es Mou TV3
Antoni Bassas Tot es Mou TV3

Ese cambio de perspectiva terminó siendo decisivo. En lugar de alejarse del deporte, encontró una manera distinta de formar parte de él. El fútbol dejó de ser únicamente algo que quería practicar para convertirse también en materia de trabajo y en una vía para desarrollar una carrera completamente diferente.

No jugar bien también puede indicar otro camino

La reflexión de Bassas tiene precisamente valor porque convierte una limitación en una pista. Ser consciente de que no tenía futuro como futbolista no significó renunciar a aquello que le gustaba, sino preguntarse desde qué lugar podía seguir disfrutándolo. Con el tiempo, aquella intuición terminó construyendo una trayectoria vinculada a la radio, la televisión y el periodismo. La cabina que inicialmente parecía una alternativa acabó convirtiéndose en su verdadero terreno.

Bassas lo explica sin dramatismo y casi con humor: era mal futbolista y lo sabía. Pero también supo reconocer que había otro sitio desde el que podía sentirse cómodo. A veces, descubrir una vocación no consiste en tener clarísimo qué quieres hacer, sino en darte cuenta de dónde no vas a llegar y encontrar, justo al lado, un lugar donde sí puedes crecer.