El abogado y experto en finanzas Andrés Millán ha puesto sobre la mesa un fenómeno que empieza a detectarse entre los grandes patrimonios en España, como lo son los movimientos anticipados de dinero ante el temor a posibles cambios fiscales que afecten a dichas riqeuzas. No se trata de una subida de impuestos confirmada, sino de una reacción preventiva ante un posible crecimiento en las tasas. Según explica, cada vez más contribuyentes con alto patrimonio están tomando decisiones ahora para evitar un mayor impacto en el futuro.
La realidad es que este comportamiento responde a una lógica clara al intentar adelantarse a posibles cambios en las reglas del juego. En lugar de esperar a que se aprueben nuevas medidas para reaccionar, estos perfiles están reorganizando su dinero con antelación, buscando optimizar su carga fiscal dentro del marco legal actual.
La “gran transferencia” de patrimonio
Y es que Millán define este fenómeno como una “gran transferencia”. Incluye prácticas como donaciones en vida a hijos o familiares, reorganización de inversiones o planificación sucesoria acelerada. El objetivo es claro y busca reducir la exposición fiscal antes de que pueda aumentar y hacer que sea mucho más alta de lo que desean.
De este modo, también se están produciendo movimientos entre fondos o vehículos de inversión para aprovechar condiciones fiscales más favorables que en el futuro. No se trata de ocultar patrimonio, sino de redistribuirlo estratégicamente dentro de las opciones legales disponibles en cada momento.
Por qué los grandes patrimonios se están adelantando
La realidad es que este comportamiento tiene varias explicaciones. En España, el trabajo soporta una carga fiscal elevada en comparación con otros tipos de ingresos, lo que empuja a buscar alternativas de optimización. Además, impuestos como Sucesiones, Donaciones o Patrimonio varían según la comunidad autónoma, generando incentivos para actuar antes de posibles cambios.
Así pues, factores como la inflación y la falta de actualización de los tramos del IRPF también están incrementando la presión fiscal real. En este contexto, los grandes patrimonios no esperan a que se materialicen las subidas: se anticipan. Una tendencia que, según los expertos, podría intensificarse si aumenta la incertidumbre fiscal en los próximos meses.