El chef Andrés Ferreira lanzó una afirmación que ha dado que hablar: “A un buen jefe de cocina no le puedes pagar menos de 2.500 o 3.000 euros”. Esta frase resume una discusión habitual en el sector gastronómico: el valor real del trabajo de un chef, la responsabilidad que conlleva dirigir una cocina y las condiciones salariales que se perciben hoy en España y en otros países europeos.

El trabajo de un chef y su remuneración

Un jefe de cocina o chef no es simplemente alguien que “prepara platos”. Su trabajo implica:

  • Diseñar menús y recetas creativas, adaptándolos a la temporada y al estilo del restaurante.

  • Gestionar el equipo de cocina, supervisando a cocineros, ayudantes y auxiliares.

  • Controlar costes de alimentos, inventario y proveedores para que el negocio sea rentable.

  • Garantizar calidad, seguridad alimentaria y tiempos de servicio, incluso en momentos de alta presión.

Esto convierte al chef en un profesional de alta calificación dentro del sector hostelero, donde la exigencia física y mental es alta y las jornadas suelen ocupar gran parte del día.

En España, los datos disponibles muestran que el salario medio de un chef ronda los 2.540 € netos al mes, lo que equivale a unos 46.950 € brutos al año en promedio, aunque hay una gran dispersión según experiencia y lugar de trabajo.

Es decir, el rango que propone Ferreira —2.500 €–3.000 € al mes— está en la parte alta de lo que tradicionalmente se paga a chefs con experiencia, especialmente en cocinas de hoteles, restauración de alta gama o establecimientos con especial reconocimiento.

Jordi Roca en una imatge d'arxiu | Foto: EFE
Jordi Roca en una imagen de archivo | Foto: EFE

El convenio y la realidad salarial

No existe un “convenio único” que marque exactamente cuánto debe cobrar un chef en España: depende del convenio colectivo de hostelería de cada provincia o comunidad autónoma, la categoría del puesto y la experiencia profesional. Los convenios suelen establecer categorías salariales para cocineros, jefes de partida, sous-chefs y jefes de cocina, con diferencias importantes entre ellas.

Por ejemplo, en algunos acuerdos provinciales, el salario para un jefe de cocina puede situarse por encima del salario medio del sector, pero no siempre alcanza niveles de 2.500 € si se compara con otras profesiones altamente cualificadas. En zonas con alta demanda turística y mayor coste de vida, es más habitual que los sueldos se acerquen a esas cifras recomendadas por Andrés.

La situación del sector también refleja que muchos cocineros atraviesan etapas de su carrera con sueldos más bajos (por ejemplo, entre 1.200 € y 1.500 € para roles intermedios), lo que ayuda a entender por qué hay discusión sobre lo que debería ser un salario “justo” para puestos de mayor responsabilidad.

Comparación con otros países

La gastronomía internacional también reconoce que los chefs cualificados pueden cobrar salarios elevados, con variaciones según la economía local:

  • En países como Países Bajos o Alemania, chefs experimentados suelen ganar entre 3.500 € y 4.800 € brutos al mes en cocinas de alto nivel.

  • En el Reino Unido, un jefe de cocina en un restaurante bien valorado puede llegar a cobrar entre 3.500 € y 5.500 € o más, especialmente con propinas e incentivos incluidos.

  • Incluso en destinos como Suecia, ofertas específicas para chefs españoles apuntan a sueldos alrededor de 2.800 € mensuales con alojamiento incluido.

Esto indica que, en comparación con otros países europeos con fuerte industria gastronómica, España está en la media o algo por debajo en cuanto a remuneración de chefs, aunque también hay oportunidades de mejora y especialización.

Responsabilidad y salario

La opinión de Andrés Ferreira refleja una aspiración compartida por muchos profesionales de la cocina: que el salario de un chef sea proporcional a su nivel de responsabilidad, creatividad y horas de trabajo. Aunque no todos los chefs en España ganan 2.500 € o más, las cifras del mercado muestran que este nivel está dentro de lo razonable para puestos altos dentro del sector, especialmente si se considera el coste de vida y la experiencia requerida.

Al final, la remuneración de un chef no solo depende de convenios colectivos, sino también del tipo de establecimiento, prestigio, ubicación y las habilidades individuales de cada profesional