Pocas cosas generan tanta confianza, y a la vez tanto riesgo, como aceptar el borrador de la Declaración de la Renta sin revisarlo. Cada año, millones de contribuyentes lo confirman en apenas unos minutos, pensando que Hacienda ya ha hecho todo el trabajo de forma diligente. Sin embargo, los abogados fiscalistas advierten de un problema recurrente: la mayoría de declaraciones contienen errores que suelen perjudicar al contribuyente.
La razón es sencilla, ya que el borrador no siempre incluye toda la información fiscal relevante y se acaban aceptando unas declaraciones injustas para el contribuyente.
El error más común es confiar en el borrador sin revisarlo
De este modo, el dato clave que señalan los expertos es que un alto porcentaje de borradores presenta omisiones o datos incompletos. No se trata de fallos intencionados, sino de limitaciones del sistema. Hacienda solo puede incorporar la información que recibe de terceros, como empresas, bancos o administraciones.
Esto significa que muchas deducciones no aparecen automáticamente. Entre las más habituales están las deducciones autonómicas, los beneficios por alquiler, gastos educativos o situaciones familiares concretas. El resultado es clar, ya que si el contribuyente no revisa ni añade estos datos, acaba pagando más o recibiendo una devolución menor. Y este es, precisamente, el fallo más repetido cada campaña.
Estos errores suelen beneficiar a Hacienda
A partir de ahí, los abogados insisten en un punto clave, porque los errores rara vez favorecen al contribuyente. Cuando falta información, lo habitual es que no se apliquen deducciones o reducciones a las que sí se tiene derecho.
De este modo, la base imponible es más alta de lo que debería, lo que se traduce en un mayor pago de impuestos o en una devolución más baja. Además, hay casos especialmente sensibles, como contribuyentes con varios pagadores, cambios de trabajo, ayudas públicas o situaciones familiares específicas. En estos supuestos, el borrador suele ser todavía menos preciso. Por eso, aceptar la declaración sin revisarla puede suponer perder cientos o incluso miles de euros sin darse cuenta.
Así pues, la recomendación es revisar siempre el borrador con detalle antes de confirmarlo. Comprobar ingresos, deducciones y situación personal puede marcar una diferencia importante en el resultado final. Porque en la Renta, como recuerdan los expertos, lo rápido no siempre es lo correcto. Y unos minutos de revisión pueden evitar pagar de más a Hacienda sin necesidad.
