El denominado G8, que agrupa las principales organizaciones empresariales catalanas, y la patronal Foment del Treball han acordado una declaración sobre la propuesta de nueva financiación autonómica. Las entidades han concluido que es "Un punto de partida que supone una mejora, pero no es suficiente". A la vez, denuncian el déficit acumulado de inversiones del Estado en infraestructuras que sufre Catalunya, y que elevan a unas cifras similares a las del presupuesto anual de la Generalitat, esto es, unos 40.000 millones de euros. En el documento han estampado su firma las Cambres de Comerç, Foment del Treball, Cercle d’Economia, Col·legi d’Economistes, FemCAT, Fira Barcelona, Pimec, Barcelona Global, y RACC. El nuevo modelo de financiación autonómico fue pactado por los socialistas y ERC y no tiene por ahora el apoyo de Junts per Catalunya, que reclama un concierto económico.