Un grupo autodenominado "Violetas" ha saboteado la lona electoral que Vox puso en Madrid para atacar la ley del "solo sí es sí" del gobierno de Pedro Sánchez para dar la vuelta al mensaje y que ataque al partido de Abascal. La lona original decía "Sánchez ha puesto a centenares de estos monstruos en la calle", con la imagen de un hombre encapuchado tras una chica tapándole la boca mientras esta intenta gritar y, con ingenio y unas lonas más pequeñas, el grupo crítico ha sustituido algunas palabras para cambiar el mensaje a "Abascal ha puesto a centenares de estos monstruos en sus filas".
La acción reivindicativa ha ido acompañada de un comunicado por parte de los autores en el cual denuncian que Vox lleva en sus listas electorales a algunos condenados por violencia machista, como es el caso del cabeza de lista por Valencia en las generales del 23-J, Carlos Flores, que, según señalan en la nota emitida, "fue condenado por violencia psicológica contra su exmujer y tiene 21 faltas por coacciones, injurias y vejaciones". Se trata del caso que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, justificó alegando que "tuvo un divorcio duro". Además de Flores, Violetas señala otros cargos menores de la formación ultraderechista con historiales similares.
Polémica por la ley del 'solo sí es sí'
La ley del 'solo sí es sí' impulsada por el ministerio de Igualdad de Irene Montero ha estado ampliamente rodeada de polémica y ha sido uno de los principales argumentos de los críticos contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez, ya que por un error de diseño jurídico y la interpretación perniciosa de una judicatura eminentemente conservadora propició la revisión y rebaja de penas a muchos encarcelados por agresiones sexuales y un goteo de salidas de prisión. Eso es debido al hecho de que la nueva ley de Montero establecía una horquilla de penas de entre 4 y 12 años por agresión sexual, eliminando así el delito "menos grave" de abuso sexual, y sobre los cuales los jueces han aplicado el artículo 2 del Código Penal, que dice que en caso de ley penal que favorezca al reo, hay un efecto retroactivo que permite la revisión de condenas. Unas circunstancias que la derecha ha utilizado con discursos de carácter populista para atacar el gobierno de Sánchez y a Montero y sacar rédito electoral.
Las lonas, protagonistas de esta campaña
Una de las herramientas electorales cada vez más extendida durante los últimos años es la lona, que en la campaña por las generales de este año están teniendo un protagonismo creciente ante un contexto de comicios con pocos mítines ni grandes actos por el calor del verano. Esta que critica la ley del 'solo sí es sí' no es la única que ha colgado Vox, que a finales de junio colgó una lona también en Madrid en la cual, bajo el lema "Decide lo que importa", mostraba cómo se tiraba a la basura la bandera LGTBI, la Agenda 2030 de Naciones Unidas, una estelada catalana, un puño feminista y una hoz con martillo comunista.
Además de Vox, otros partidos, así como asociaciones de todo tipo, también han entrado en campaña con lonas: el 3 de julio, la empresa de desalojos extrajudiciales Desokupa, con postulados de carácter fascista, colgaron una lona en la cual aparecía Pedro Sánchez y decía "Tú en Marruecos, Desokupa en la Moncloa". Como contrapartida, el PSOE también colgó una gran lona en Madrid en la cual se ve al presidente Pedro Sánchez y a un grupo de ministros haciéndose un selfie con la palabra "Adelante", y debajo una fotografía de Feijóo y Abascal en blanco y negro en la cual ponía "Atrás".
Además, la Junta Electoral Central obligó a censurar una pancarta de la organización Avaaz que equiparaba a Feijóo y a Abascal y que decía "23-J vota contra los pactos del odio" y en la cual finalmente se tapó el "vota". Incluso la archiconocida organización ecologista Greenpeace entró en campaña poniendo una lona en la Puerta de Alcalá de Madrid con los cuatro candidatos de los principales partidos españoles y la pregunta "¿El cambio climático os la suda?". Una lona, por cierto, muy criticada en redes al considerar que no era ético equiparar las posturas negacionistas del cambio climático de Vox con las más propicias a la Transición Ecológica de Sumar y PSOE.