Tal día como hoy del año 1939, hace 87 años, en el puerto de Sète (Languedoc-Francia), zarpaba el buque transatlántico de bandera francesa Sinaia, propiedad de la naviera Fabré Line —de Marsella— y fletado por la Sociedad Religiosa de los Amigos (la iglesia reformista cuáquera británica), que había embarcado a un colectivo formado por 307 familias exiliadas republicanas, mayoritariamente formadas por maestros catalanes y valencianos. Estas 307 familias, que eran un total de 1.599 personas, habían aceptado la oferta de acogida de Lázaro Cárdenas, presidente de México, y habían sido liberados de los campos de concentración franceses para embarcar en el Sinaia.

Entre el pasaje del Sinaia había figuras que habían destacado por la creación e implantación de métodos pedagógicos para una escuela libre, moderna, laica, pública, universal y de calidad, como los maestros catalanes Modest Bargalló, Víctor Colomer, Frimari y Cleopatra Burguès, Teresa Vilasetrú, Josep Cervera, Elvira Godàs, Hortènsia Padrós, o los maestros valencianos Enriqueta Agut, Concepció Tarazaga, Elena Verdes y Ramon Fontanet. Entre la tripulación del Sinaia también había diversos pintores y cartelistas, como el valenciano Ramon Gaya, y algunos médicos, como el catalán Rossend Carrasco i Formiguera (hermano del líder de UDC asesinado por orden de Franco).

Las fuentes documentales, como el diario que se editó durante el trayecto, revelan que las condiciones del viaje fueron especialmente duras a causa del amontonamiento del pasaje. Durante la travesía murieron varios pasajeros por enfermedades contraídas con anterioridad al embarque y hubo un mínimo de un nacimiento. El Sinaia hizo escala en Madeira y en Puerto Rico para ser avituallado, pero las autoridades locales no permitieron el desembarco puntual del pasaje. Finalmente, el Sinaia llegó a Veracruz la madrugada del 13 de junio de 1939 y fue recibido por el secretario de Gobernación mexicano Ignacio García Téllez y miles de personas que se habían concentrado en el puerto.