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Tal día como hoy del año 1585, hace 441 años, en Toledo (Corona castellano-leonesa), moría el matemático, astrónomo, relojero y arquitecto Janello Torriani, que en 1556 había acompañado al emperador Carlos en su retiro del monasterio de Yuste (también en la Corona castellanoleonesa). En Yuste, Torriani diseñaría y crearía una fuente y un estanque que generarían una gran concentración de mosquitos. Según las fuentes documentales de la época, estos mosquitos picarían hasta la extenuación al anciano emperador y le provocarían la muerte (21 de septiembre de 1558).

Torriani había nacido en Cremona, en el Milanesado —entonces una posesión de la monarquía hispánica— en el año 1500. Por lo tanto, tenía la misma edad que el emperador Carlos. Pero a diferencia del monarca —que había llegado a la Península en 1519—, el relojero no lo haría hasta 1534. Desde el principio se establecería en Toledo, sede de la cancillería castellanoleonesa y una de las cuatro capitales de la monarquía hispánica. En Toledo adquiriría un gran prestigio que lo conduciría a la corte. En 1556, poco antes de la abdicación del emperador Carlos, fue nombrado relojero de la corte.

Pero la muerte del emperador no fue el fin de Torriani. El hijo y sucesor de Carlos, el rey Felipe II, lo nombraría matemático mayor (1557). Y poco después viajaría a Roma, reclamado por el papa Gregorio XIII, para participar en la reforma del calendario cristiano (1582). Al año siguiente regresaría a Toledo (1583) y Juan de Herrera, arquitecto del monasterio de El Escorial, le encargaría el diseño de las campanas de aquel edificio. Pero murió sin acabar el encargo, en la indigencia más absoluta. En ningún lugar se revelan las causas que lo condujeron a este cambio repentino de estatus económico.