Muere María Tudor, la hermana pequeña y 'niña de los ojos' de Enrique VIII de Inglaterra

Tal día como hoy del año 1533, hace 493 años, en Westhorpe Hall (condado de Suffolk, Inglaterra), moría María Tudor, hija del difunto rey Enrique VII de Inglaterra (primer Tudor en el trono de Londres) y hermana pequeña del rey Enrique VIII de Inglaterra, y, por tanto, cuñada de Catalina de Aragón. María Tudor había nacido en 1496 en el palacio real de Richmond (afueras de Londres) y siempre tuvo una relación muy cercana con sus hermanos Arturo —que moriría prematuramente en 1502— y Enrique, que en 1509 —al morir Enrique VII— se convertiría en el nuevo rey de Inglaterra. Para Enrique, a pesar de los frecuentes enfrentamientos que marcarían aquella relación, sería la niña de sus ojos.

También tuvo una relación muy cercana con su cuñada Catalina. Los historiadores ingleses sostienen que, durante los frecuentes enfrentamientos entre Enrique VIII y Catalina —algunos de tipo marital y otros claramente políticos—, María siempre se posicionó al lado de su cuñada. Por este motivo, el rey Enrique VIII, a pesar del gran afecto que sentía por ella, negociaría un matrimonio con el rey de Francia con el propósito de alejarla de la corte de Londres y de limitar la influencia de Catalina. María, con tan solo dieciocho años, fue casada con Luis XII, que tenía cincuenta y dos y ya era viudo de dos matrimonios anteriores.

El propósito de Luis XII era engendrar un heredero masculino, pero, según las fuentes de la época, puso tanta tenacidad que acabaría muriendo en los brazos de María tan solo tres meses después del matrimonio. Acto seguido, los estamentos coronaron a Francisco I, sobrino de segundo grado del difunto rey, y, después de comprobar que María no estaba embarazada, la enviaron de regreso a Londres. Nada más poner los pies en Inglaterra (1515), se casó, en secreto, con Charles Brandon, que no solo era su gran amor (ya se habían enamorado antes de la boda con el rey francés), sino que también, de esta forma, impedía que su hermano la utilizara, de nuevo, para un matrimonio de Estado.

El matrimonio de María y Charles provocó el enfado monumental de Enrique, que los expulsó de la corte. Solo la intervención de Catalina de Aragón impediría que aquel castigo acabara con Brandon en la horca. Unos años después, y poco antes de morir (1532), María y Enrique se distanciaron definitivamente cuando la hermana pequeña del rey se manifestó abiertamente a favor de Catalina y en contra del divorcio que pretendía el monarca. Charles y María (1515-1533) tuvieron cinco hijos, pero solo dos llegaron a la edad adulta. La hija de su hija Francis, de nombre Juana Grey, sería coronada al morir Eduardo VI —el único hijo varón de Enrique VIII— y destronada al cabo de nueve días.