Muere Carrasclet, el héroe de la posguerra de Sucesión

Tal día como hoy del año 1743, hace 276 años, moría en la villa de Breisach am Rhein (actualmente situada en el land alemán de Baden-Württemberg), el coronel Pere Joan Barceló i Anguera –más conocido como Carrasquet o Carrasclet–. Barceló había sido el jefe miguelete más destacado de la etapa de la resistencia austriacista posterior a la ocupación borbónica de Catalunya (1714-1720). Durante años fue el jefe de un pequeño ejército de migueletes que, amparados en el conocimiento del territorio y en la complicidad de la sociedad, serían el icono de la resistencia y de la justicia catalanas, y el gran quebradero de cabeza del régimen borbónico en Catalunya.

Pere Joan Barceló había nacido el año 1682 en el Mas de Xacó, en una zona boscosa situada entre Capçanes y Marçà (en el sur de la comarca del Priorat). Los miembros de su familia eran carboneros, y de aquí le venía el sobrenombre "Carrasquet" o "Carrasclet", porque el carbón que producían procedía de un árbol muy parecido a la encina denominado carrasca. Cuando estalló el conflicto sucesorio hispánico (1705) su padre Francesc Barceló fue nombrado comandante de una compañía de fusileros voluntarios del Priorat, y él se alistó. En aquella compañía combatiría durante toda la guerra (1705-1714), participaría activamente en varias campañas militares y alcanzaría el grado de alférez.

Pero su fama nacería y crecería desprendido del conflicto. El año 1714 tuvo una riña con un oficial borbónico que extorsionaba la población. Fue encarcelado y, poco después, se escapó y se emboscó. Allí surgiría el ídolo Carrasclet: reunió a un grupo de migueletes y asaltó convoyes de víveres y de armas borbónicas. Fustigó las guarniciones borbónicas de Reus, de Valls y de otras villas del sur de Catalunya. E incluso asaltó el castillo de Falset para liberar a su familia, que había sido encarcelada para forzarlo a rendirse. En aquella acción liberó a sus familiares, a excepción de su madre que había muerto a causa de los maltratos.

El año 1720, Ramon de Vilana-Perles, secretario de Despacho Universal (cargo equivalente a primer ministro) de Carles d'Habsburg; lo reclamó, y le confirmó el grado de coronel del ejército imperial austríaco. Durante esta tercera etapa militar lideraría la fundación de varios establecimientos agroganaderos (en Carintia y en la Voivodina) que serían gestionados por exiliados catalanes. Cuando murió el emperador Carlos (1740), su heredera María Teresa de Austria le confirmó todos los cargos. Murió en 1743, a la edad de 61 años, en una isla en medio del río Rin, combatiendo con el ejército imperial austríaco contra la alianza de bávaros y franceses.