La estación ferroviaria de Barcelona Sants, la principal de la ciudad, hace años que se quedó pequeña. Inaugurada en 1979, lleva desde 2023 ejecutando unas ambiciosas obras de ampliación, todavía sin fecha de culminación global, que se han hecho bien visibles en los últimos tiempos, con actuaciones como el cierre de diversos espacios comerciales, la eliminación del falso techo y los cambios en la operativa de vehículos privados y taxis. Ahora bien, desde hace unos meses, las actuaciones se han hecho cada vez más notables, especialmente en la parte que da a la plaza dels Països Catalans, donde el movimiento de operarios y las actuaciones de ampliación ya son evidentes a simple vista, como la colocación, hace unas pocas semanas, de cuatro grandes pilares que servirán para ampliar el vestíbulo de Rodalies.
En este contexto de avances palpables, Adif ha puesto al día las previsiones a corto y medio plazo, con novedades significativas que afectarán al usuario en los próximos meses, la más destacada de las cuales es la previsión de que, a finales de septiembre, queden fuera de servicio los accesos a la estación por la plaza dels Països Catalans, la que está encarada a la avenida Roma y el Eixample. Este cambio supondrá un cambio de movilidad integral en toda la zona, ya que también se eliminarán los viales actuales que servían para dejar o recibir pasajeros, especialmente para vehículos particulares. Ahora bien, aparte de los accesos ya existentes en la plaza de Joan Peiró, encarada al paseo de Sant Antoni y Sants, se prevé abrir dos accesos nuevos, uno también a finales de septiembre, en el lado mar, en el lado del parque de la Espanya Industrial, y otro, este previsto para finales de 2026, en el lado montaña, en el lado de la calle Viriat y la estación de autobuses.
La primera fase, terminada en 2028
Estos cambios, según han informado fuentes de Adif, servirán para afrontar la recta final de la Fase 1 de la reforma de la estación, que incluye actuaciones en tres ámbitos: el recrecimiento de la estación en el lado de los Països Catalans; la restauración de la plaza dels Països Catalans y sus elementos originales, y la reordenación de los entornos inmediatos. Todas estas actuaciones, que incluyen la entrada en servicio de los nuevos vestíbulos de Rodalies y de alta Velocidad, estarán ya operativos a finales de 2028, pudiendo empezar otras fases que tienen como horizonte final una estación más grande, más moderna y más permeable con la zona urbana que la rodea. Todas estas operaciones no afectan ni la infraestructura ni el servicio ferroviario.


Así, esta primera fase prevé reordenar todo el ámbito del vestíbulo de la estación, que quedará con una configuración marcada por los dos ejes que la atravesarán: uno central siguiendo el eje Països Catalans - Joan Peiró, más recto y menos sinuoso que el actual, y uno nuevo de mar a montaña con los dos accesos que se abrirán a lo largo de 2026 y que ya quedarán en su ubicación definitiva. Esta nueva disposición —no muy alejada de la configuración de la Barcelona romana y su cardus y decumanus— reconfigura la estación en cuatro ámbitos, que se dedicarán cada uno a un propósito diferente.
Así, el cuadrante mar-Països Catalans estará destinado, como ahora, a vestíbulo de Rodalies, pero con un recrecimiento hacia la plaza dels Països Catalans que supondrá un aumento de un 85% de superficie, gracias al vestíbulo ya en construcción justo en el frontal de la estación. Ahora bien, el cambio más significativo se situará en el cuadrante montaña-Països Catalans, donde se situará el nuevo vestíbulo para los servicios de Alta Velocidad, en concreto para las salidas, que son actualmente el punto más débil de la estación, con una gestión complicada de las aglomeraciones de pasajeros para pasar los controles de seguridad y acceder a los andenes. Este nuevo vestíbulo, además, crecerá hacia arriba, con la construcción de un nuevo volumen de hasta cuatro alturas y acceso desde la actual cubierta, que permitirá que, en conjunto, los vestíbulos de Alta Velocidad crezcan un 175%, resolviendo así uno de los principales problemas de la estación de Sants.
Este nuevo vestíbulo para las salidas de Alta Velocidad permitirá que el tercer cuadrante, montaña-Joan Peiró, que ahora centraliza los servicios de este tipo, se pueda destinar solo a las llegadas de trenes de Alta Velocidad, favoreciendo la conexión con la plaza Joan Peiró, que es donde se sitúa la parada de taxis. Finalmente, el cuarto cuadrante, mar-Joan Peiró, se dedicará a servicios al cliente y zona comercial, con un aumento de un 40% de superficie al liberar zonas ahora destinadas a Alta Velocidad. Todas estas novedades estarán operativas a finales de 2028, y de momento ya se han ejecutado trabajos como un nuevo depósito de prevención de incendios y la ubicación de ascensores para conectar con la estación de Metro de Sants-Estació (L5).


En estos momentos hay muchas obras en ejecución, como la pavimentación del vestíbulo, el cambio del falso techo, la apertura de los futuros accesos a los lados mar y montaña y una nueva rampa de acceso a cubierta, que servirá para usos del hotel situado sobre la cubierta, pero también para el acceso en taxi a las plantas superiores del nuevo vestíbulo de Alta Velocidad. Actualmente, también se trabaja en la ampliación del vestíbulo de Rodalies, donde después del derribo del muro con ventanales —sustituido provisionalmente por un muro de pladur— avanza la construcción de la estructura metálica que contendrá la ampliación de este espacio, así como en nuevas escaleras mecánicas y ascensores a los andenes de Alta Velocidad.
¿Por qué hay que cerrar el acceso por Països Catalans?
De hecho, el progreso de las obras comporta el cierre del acceso por la plaza dels Països Catalans precisamente para poder abordar una de las obras más importantes, la del nuevo vestíbulo de Alta Velocidad. Según Adif, empezar a trabajar en el cuadrante montaña-Països Catalans era incompatible con mantener la entrada de usuarios por esta parte de la estación. De hecho, se prevé que, por la parte de dentro, se tape la zona de obras con un muro de pladur, mientras que en el exterior quedará cerrado todo el acceso, tanto para peatones como para vehículos, en todo el ámbito de la plaza dels Països Catalans, incluido el vial utilizado ahora para llevar o recoger pasajeros.


Este cierre permitirá liberar todo el espacio para poder llevar a cabo el crecimiento hacia el exterior del vestíbulo de Alta Velocidad, que ocupará la parte de la plaza más cercana a la estación, y por ello el acceso a la estación no reabrirá hasta 2028, cuando se prevé terminar esta primera fase de obras. Con la reapertura, en todo caso, no se prevé reabrir ningún vial al tráfico, de manera que todo el ámbito desde la plaza dels Països Catalans de la estación hasta las calles Numància y Tarragona quedará para uso peatonal. Por lo tanto, la movilidad cambiará, en especial para los vehículos privados, que ya no podrán hacer uso del vial actual. En cuanto a los taxis, se mantendrán en la plaza de Joan Peiró.
La plaza dels Països Catalans, terminada a finales de 2026
En cuanto a la plaza dels Països Catalans, fuera del ámbito de la obra de los vestíbulos, se prevé terminar la reurbanización a finales de este 2026, una vez que se han llevado a cabo trabajos de impermeabilización. Ahora se trabaja en la restauración de los elementos originales —la pérgola, el palio, el muro-ventana…— que merecieron un premio FAD en 1984, así como la reformulación de las salidas de emergencia, sustituyendo los edículos anteriores por compuertas retráctiles. La fase final incluirá la instalación de mobiliario urbano así como zonas verdes, especialmente en el ámbito más cercano a la calle Viriat, en el lado montaña.
Asimismo, en cuanto a la reordenación de los entornos, situados en el lado montaña, entre la estación de tren y la de autobuses, así como en la zona mar con conexión con el parque de la España Industrial, se han desarrollado diversas actuaciones que culminarán también a finales de este año con nuevas pavimentaciones, teniendo en cuenta que en los dos ámbitos, montaña y mar, ya habrá nuevos accesos en servicio y definitivos que permitirán a los usuarios atravesar la estación en este eje y resolver, parcialmente, el cierre del acceso a la plaza dels Països Catalans.
A largo plazo, ¿qué quedará pendiente?
Estas actuaciones suponen cerrar una primera fase de obras y permitir el paso a una segunda, actualmente en proceso de aprobación técnica, que debe comportar que ya a principios de la próxima década se pueda materializar el proyecto inicial, que incluye una gran cubierta con accesos elevados para peatones. De momento, quedan para más adelante las siguientes actuaciones previstas: soterramiento de la parrilla de taxis; urbanización del nuevo ámbito para recibir y dejar pasajeros de taxis; construcción de un nuevo aparcamiento multimodal en el lado montaña; construcción de un nuevo acceso al Metro; remodelación del paseo de Sant Antoni; configuración definitiva del nuevo trazado de viales rodados; completar el frontal de Països Catalans con un crecimiento en altura sobre el ámbito de Rodalies; construcción de nuevos núcleos de Rodalies y de llegadas de servicios de Alta Velocidad por la plaza Joan Peiró, pasarelas y rampas de acceso al lado montaña y, finalmente, construcción de todo el manto de cobertura de la futura estación.
