Tal día como hoy del año 1794, hace 232 años, en París, la Convención —el gobierno de la República francesa— presentaba el diseño definitivo de la bandera tricolor que, pocos días después (20 de febrero de 1794), sería proclamada bandera de Francia. Anteriormente, durante el Antiguo Régimen (época de la monarquía absolutista), la bandera del Reino de Francia era de fondo blanco con el escudo de los Borbones (azul con tres flores de lis doradas) en el centro. Y, durante la primera fase revolucionaria (la monarquía parlamentaria, 1789-1793), se produjo cierta convivencia de estandartes del Antiguo Régimen y de la Revolución.
El diseño de la nueva bandera francesa era el resultado de la combinación de los colores del estandarte azul y rojo de París (núcleo de la Revolución) y el blanco de la monarquía francesa (la tradición). El 24 de octubre de 1790, la Asamblea Nacional asignaría la bandera tricolor a la Marina francesa. No obstante, el orden de los colores sería —de izquierda a derecha— el rojo, el blanco y el azul marino; es decir, a la inversa de la actual bandera de Francia. Esta combinación sería adoptada por los revolucionarios, que la lucirían en la escarapela del sombrero. Incluso a Luis XVI se le impuso la obligación de llevar estos colores en su sombrero.
Posteriormente a la ejecución de Luis XVI (enero de 1793), la Convención propondría convertir la tricolor en la bandera de la República francesa. Hasta entonces no había un criterio claro, porque, mientras la Administración civil había adquirido la bandera tricolor como un elemento que se asociaba a la Revolución, el Ejército de Tierra (infantería, artillería, caballería) continuaba combatiendo con los estandartes del Antiguo Régimen. La tricolor sería la bandera de Francia durante los regímenes republicano y bonapartista (1794-1814), hasta que, tras la derrota del emperador Napoleón en Waterloo y la restauración borbónica (1815), sería desplazada por la blanca de los Borbones.
Las fuentes documentales revelan que, en Barcelona, durante la etapa bonapartista (1808-1814), la bandera española de la época (fondo blanco con la cruz de Borgoña roja) que ondeaba en el balcón fue sustituida por la tricolor revolucionaria francesa y la señera cuatribarrada catalana.