Tal día como hoy del año 1728, hace 289 años, moría en Segovia (Castilla) en la más absoluta indigencia el teniente general del ejército imperial austríaco Josep Baptista Basset i Ramos. Tenía 74 años había nacido el año 1654 en Alboraia (País Valencià) y se había criado en un obrador de carpinteros y tallistas. Basset siguió el oficio familiar hasta los 39 años. En 1693 estallaba la Segunda Germanía valenciana, una revolución liderada por el artesanado y el pequeño campesinado propietario –el equivalente a las actuales clases medias–, y seguida masivamente por las clases humildes. La revuelta contra el sistema tributario abusivo que imponían las oligarquías terratenientes del país.

Gibraltar, 1704.

Derrotada la revolución y desatada la represión, Basset se vio obligado a exiliarse. En Austria inició la carrera militar. Allí alcanzó el grado de oficial y con el estallido de la guerra de Sucesión hispánica fue incorporado al ejército de Jorge de Hessen-Darmstadt –el príncipe Jorge que se convirtió en un mito en el ideario catalán–. Basset se distinguió en las misiones de Gibraltar (1704) y de València (1705). En el peñón su actuación –comandando una compañía de 400 catalanes, valencianos y mallorquines– fue decisiva. Desde entonces la cabeza de puente –la playa donde desembarcó– se llama Catalan bay (bahía de los Catalanes).

Dénia, 1905.

También lo fue en el País Valencià. Hizo que se rindieran Dénia, Gandia y la capital, y consiguió convencer a los militares del país para que se pasaran al bando austríaco. Poco después, sin embargo, fue detenido y encarcelado porque había iniciado un proceso revolucionario en la comarca valenciana de la Marina liderando los Maulets –los campesinos jornaleros (sin tierra) que habían adoptado el nombre del árabe andalusí mawlet que significa 'esclavo' . La derrota de Almansa (1707) y la caída del País Valencià, obligó Carlos de Habsburgo a excarcelarlo. Con los restos del ejército austriacista –formado por miles de valencianos– se dirigió hacia el Principat.

Basset formó parte del grupo de comandantes militares más destacado en la defensa de Catalunya en los últimos años del conflicto, cuando la guerra por un modelo de estado se había convertido en una revolución independentista. Vencida la resistencia de Barcelona, Berwick –el comandante borbónico– lo arrestó –contra los pactos suscritos– y lo encarceló en Alicante. Más tarde, el primer Borbón ordenó que fuera recluido en Hondarribia y en Segovia, y que hiciera los trayectos a pie y con grilletes. Fue excarcelado en 1724, con 70 años, imposibilitado de piernas. Un año después, Carlos de Habsburgo –desde Viena– lo nombraba teniente mariscal, pero languidecería, moriría y sería enterrado de caridad.

Barcelona, 1714.

 

 

 

 

Quadre 11 de setembre
Opinión 1714: hora cero Marc Pons