Tal día como hoy del año 1313, hace 713 años, en la villa de Poissy, situada a la orilla del río Sena (entonces reino de Francia), los reyes Sancho I de Mallorca y Jaime II de Catalunya-Aragón, firmaban el Tratado de Poissy, que ponía fin a las hostilidades entre los dominios. En virtud de este tratado, el reino de Mallorca —que ostentaba el dominio nominal del país de Arán desde el reparto de la herencia de Jaime I (1276)— pasó a manos de la Corona catalanoaragonesa. Aunque durante los primeros siglos medievales (IX a X) Arán estaría vinculada al condado de Ribagorça (872-1018) y después esta entidad derivaría hacia el reino navarroaragonés (1018), después de la recuperación de 1313, Jaime II decidió que Arán pasaría a formar parte del Principat de Catalunya.
La firma de aquel tratado implicaría, también, la retirada de las tropas francesas, que en 1283, siete años después de la muerte de Jaime I y de la partición de sus reinos y aprovechando las dificultades de la corona mallorquina para defender el territorio, intervendrían en la guerra civil aranesa (que enfrentaba a las grandes estirpes ganaderas del país) y con la colaboración de uno de los dos bandos en conflicto —el del partido profrancés, liderado por Auger de Berbedà, barón feudal de Les— ocuparía el territorio. Después de la firma del Tratado de Poissy, el rey francés Felipe IV —que poco antes había confiscado y exterminado a los caballeros templarios (1308)— ordenaría al senescal de Tolosa la retirada de las huestes francesas que habían controlado el territorio durante treinta años.
Poco después (22 de julio de 1313), el rey Jaime II concedería a los aranenses la Querimònia, la carta magna que permitiría que se gobernaran de forma autónoma —casi independiente— y que pondría fin al conflicto civil aranés. El gobierno foral aranés sería efectivo hasta que en 1827, el rey Fernando VII lo liquidó definitivamente. En 1714, después de la ocupación borbónica de Catalunya y, a pesar de la filiación austriacista de la sociedad aranesa, el nuevo régimen conservó el autogobierno aranés. Pero en 1827, durante el reinado de Fernando VII, el régimen absolutista español lo liquidó y lo convirtió en una “alcaldía mayor”. Y en 1982, la Generalitat de Catalunya restableció el sistema constitucional aranés.