Tal día como el del año 1801, hace 225 años, en Buenos Aires (entonces capital del virreinato hispánico del Río de la Plata), se publicaba el primer periódico de la historia del territorio que, poco después, sería la república independiente de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1810) y, posteriormente, la República Argentina (1853). Este pionero de la prensa sería llamado Telégrafo Mercantil, Rural, Político, Económico e Historiográfico del Río del Plata —más conocido como el Telégrafo Mercantil—. Este periódico salía, inicialmente, los miércoles y los sábados, en ejemplares de ocho páginas; pero a partir del 4 de octubre de 1801, pasó a publicarse únicamente los domingos, en ediciones de dieciséis páginas. Se dejó de publicar el 8 de octubre de 1802, por la suma de problemas económicos graves y la censura del aparato colonial español.
El Telégrafo Mercantil fue fundado por el periodista castellano Francisco Cabello Mesa y en sus páginas escribirían personalidades que, poco después, tendrían un papel muy relevante en la Revolución independentista argentina (1810-1815), como Belgrano o Castelli. Pero desde el primer al último número (abril, 1801 – octubre, 1802) fue editado en la Real Imprenta de los Niños Expósitos, que habían fundado en 1780 los impresores Agustí Garrigós (Xixona, País Valencià, 1749 – Buenos Aires, 1805) y Josep Manuel Peramàs (Mataró, Catalunya, 1732 – Faenza, Estados Pontificios, 1793). En el momento en el que se editó el primer Telégrafo Mercantil (1801), Peramàs hacía años que se había marchado y que había muerto en Roma, y la imprenta era gestionada y explotada por Garrigós y su esposa, la también valenciana Isabel Conget.
Cinco años antes de la fundación del Telégrafo Mercantil (1796), la imprenta ya era dirigida por el matrimonio Garrigos-Conget y tenía como principal cliente al aparato colonial español. En ese momento, el virrey español Pedro de Melo les canceló, repentinamente, los contratos y entregó los encargos públicos a otro impresor —un tal Dantàs— de su círculo de amistades. La imprenta de los Garrigós-Conget tendría una pérdida importante de ingresos, pero conservaría su prestigio, y cuando en 1801 el fundador y los redactores del Telégrafo Mercantil (1801) y del Semanario de Agricultura, Industria y Comercio (1802) pusieron en funcionamiento estos medios pioneros de la prensa argentina, les encargaron sus respectivas ediciones. En 1805 murió Garrigós, y su viuda seguiría gestionando la actividad de la imprenta durante dos décadas más.