Como ya era previsible, aunque quizás ni tan pronto ni con tanta fuerza, la irrupción de Xavier Trias en la batalla por la alcaldía de Barcelona ha dado un vuelco absoluto a todos los sondeos realizados antes de su retorno a la primera línea política. Cuando faltan exactamente cuatro meses para los comicios locales, que serán el próximo 28 de mayo, el exalcalde alcanza la primera posición, obtiene la mejor valoración de todos los candidatos y es el preferido para encabezar gobiernos de coalición. La marca Trias sigue gozando de buena salud y frente a la mala imagen y el deterioro de la capital catalana, el exalcalde es percibido por los barceloneses como la persona que mejor puede darle la vuelta a la situación y volverla a situar como el motor del país.
Las proyecciones en concejales y en votos que ha realizado la empresa Feedback para ElNacional.cat sitúa detrás de Trias (11-12 concejales y 23,1% de votos), y por este orden, a Jaume Collboni (PSC, 9-10 ediles, 19,26% de votos), Ada Colau (Barcelona en Comú, 8-9 concejales y 16,68%) y Ernest Maragall (ERC, 7-8 ediles y 15,99% de votos). Una primera posición relativamente cómoda de Xavier Trias, en estos momentos, al capitalizar más que ningún otro candidato la pésima valoración de los ocho años de mandato de Ada Colau. Algo que no pueden hacer sus dos rivales, Collboni y Maragall. El primero, porque ha gobernado durante la práctica totalidad de este período con la alcaldesa y aunque esta semana haya decidido dejar el equipo de gobierno para dedicarse a la campaña municipal, es obvio que no podrá marcar tantas distancias como necesitaba el PSC.
En el caso de Ernest Maragall, ganador de las elecciones municipales de 2019, la encuesta revela que se encuentra en medio de una tormenta perfecta de la que le va a costar salir. Casi un tercio de sus antiguos votantes hace cuatro años se van, hoy por hoy, directamente a Trias y retiene solo en 47% de los sufragios que logró en 2019. Esta pérdida no la compensa con votos que también gana de Junts y del PSC, no así de los comunes. Ese es el gran problema de Maragall a corregir en los cuatro meses que restan hasta las elecciones: hacer volver a Esquerra los votantes que ha perdido. Pasar del 21,37% de 2019 al 15,99% que le pronostica la encuesta, le supone perder más de cinco puntos en cuatro años y quedar a 7,11 puntos del candidato de Junts. Una distancia que, sin ser insalvable —en la vida política nada es definitivo hasta el último momento— es muy importante.
La encuesta también refleja que el Partido Popular tiene asegurada su representación en el consistorio, aunque sea con dos concejales, y que Vox y la CUP tendrán que pelear hasta el último momento por conseguir concejales, ya que sus expectativas están entre cero y dos. Las demás candidaturas tienen, hoy por hoy, escasas posibilidades, incluida la de Ciudadanos que prosigue su lento pero inevitable camino hacia la extinción. La encuesta de Feedback también ofrece un dato, si no sorprendente al menos curioso, y tiene que ver con la permeabilidad de Xavier Trias para penetrar en muchas capas de otros electorados. Así, es el candidato preferido para liderar un gobierno de coalición para el 43,3% de los barceloneses, frente al 15,5% de Collboni, el 14% de Colau y el 13,1% de Maragall. Y ello se produce porque tanto antiguos votantes de ERC y PSC, como obviamente los de Junts, prefieren un pacto con Trias de alcalde.
Veremos cómo evoluciona la campaña y, como sucede siempre, habrá, sin duda, oscilaciones. Y la dureza y ataques que hoy aún no existen. También los intentos de campañas desestabilizadoras de medios de comunicación y de la justicia española, que sería muy extraño que una vez más no quisieran ser uno de sus actores.