El mercado de verano ya se acerca y los clubes empiezan a perfilar cómo pueden mejorar sus plantillas. El caso del Barça no es diferente. En una temporada en la que el equipo ha competido, tiene la Liga prácticamente ganada y ha caído en Champions y en Copa del Rey, la dirección deportiva blaugrana ya piensa qué piezas puede reforzar para hacer el equipo aún más competitivo. Pero, para hacerlo, es necesario tener margen salarial, un problema que ha lastrado al club en los últimos mercados. Ahora, sin embargo, tal como avanza el diario Sport, el Barça está convencido de que alcanzará la regla 1:1 —que permite gastar cada euro que entra en la caja— y, por lo tanto, podrá operar con relativa normalidad después de años de limitaciones.
Los pasos pendientes para recuperar la normalidad económica
Para llegar a ello, es necesario que se cumplan diversos escenarios. El club, después de las renovaciones hechas, se encuentra excedido en aproximadamente 12 millones de euros, una cantidad baja y asumible teniendo en cuenta de dónde viene. Para solucionarlo, bastaría con tres factores. El primero, ingresar los 30 millones que quedan de la conocida operación de los asientos VIP. La operación era de un total de 100 millones, de los cuales solo restan estos 30, que deberían llegar en junio. Sport avanza que, si no llegan por parte de New Era Visionary Group —la empresa que hizo la operación junto con Forta Advisors—, el club ya tiene planes B, como algún nuevo contrato comercial o la venta de algún jugador. De momento, sin embargo, el plazo de pago no se ha agotado y todo indica que el importe se ingresará.

El 1:1 como clave para afrontar el mercado con más margen
También habrá que cumplir el presupuesto. En este, estaba previsto ingresar un total de 1.075 millones de euros y obtener un beneficio neto de 4 millones. A pesar de la demora en el regreso al Spotify Camp Nou y el perjuicio económico que esto conlleva, todo apunta a que el club podrá cumplir las previsiones. De hecho, según Sport, se contempla que los ingresos superen los 1.075 millones previstos. Finalmente, el Barça tendrá que presentar un presupuesto realista y con beneficios para la temporada 2026-27. Este objetivo debería ser más sencillo con el Spotify Camp Nou en funcionamiento y con la posibilidad de ir llenando progresivamente la tercera gradería, hecho que permitiría incrementar los ingresos del estadio.
Con todo esto, el Barça volvería a la regla 1:1. Esta norma no permite fichar y gastar sin límites, pero sí dejar de estar intervenido por LaLiga y pasar a una situación de normalidad, en la que se puede gastar cada euro que entra en caja. Por lo tanto, a pesar de estar dentro del fair play financiero, serán necesarias ventas para poder afrontar fichajes de renombre. Por ejemplo, la posible salida de Lewandowski, o una reducción salarial en caso de que se quede, ayudaría mucho a generar margen. Lo mismo ocurre con Christensen o Ansu Fati. Con este escenario, el Barça intentará incorporar, sobre todo, un central, un delantero centro y un extremo izquierdo, en caso de que Rashford no continúe. Será, sin duda, un mercado entretenido.