El volumen de la campaña electoral a la presidencia del Fútbol Club Barcelona subió este lunes varios decibelios con la presentación de la candidatura de Joan Laporta, el último en entrar en liza de todos los aspirantes a dirigir la entidad blaugrana y el mejor posicionado para repetir en el cargo que ostentó entre 2003 y 2010. Con Laporta ya son nueve los aspirantes a ocupar la presidencia del club y todo apunta, tras la no presentación de Juan Rosell, que será un mano a mano entre el ex presidente y Víctor Font. Hoy por hoy no parece que Freixa, Benedito, Vilajoana, Rousaud, Farré, Fernández Alà y Riera tengan opciones e incluso alguno de ellos se caerá en la criba que supondrá aportar el número de socios requerido para pasar a ser considerado candidato oficial.

La presentación de Laporta ha coincidido con la retirada de Juan Rosell, el ex presidente de la CEOE, que, bajo una candidatura pretendidamente apolítica, aspiraba a sumar apoyos del establishment barcelonés y ser, de la mano de Joan Gaspart, el tercero en discordia. Rosell no estará finalmente, por vértigo a no superar el corte de las firmas o por miedo a la derrota. Aunque de aquí al día 24 de enero en que se celebrarán los comicios faltan casi ocho semanas, una intensa campaña y varios debates de candidatos, la campaña propiamente dicha ha empezado este lunes con el paso al frente de Laporta, el presidente más emblemático que ha tenido el club en varias décadas y el que le ha llevado a los mayores éxitos deportivos.

Laporta hizo una presentación presidencial; humilde, emotivo y conciliador, virtudes estas últimas necesarias cuando el objetivo principal tiene que ser devolver al Barça el orgullo perdido, aglutinar al máximo posible su masa social, aspirar al retorno a la senda de los éxitos deportivos y poner los cimientos de una gestión económica capaz de superar la crisis que se cierne sobre los grandes clubs en un momento en que los gastos fácilmente superan a los ingresos.

Para este cometido, Laporta se ha asegurado el apoyo de Jaume Giró, uno de los pocos ejecutivos catalanes que ha manejado un presupuesto de más de 550 millones de euros durante todos los años que estuvo al frente de la dirección de la Fundación Bancaria La Caixa. Giró añade a la candidatura de Laporta un intangible que será importante en pleno contexto de crisis, en que el club tendrá dificultades económicas y habrá que buscar nuevos ingresos, negociar las mejores condiciones posibles y gestionar un presupuesto necesariamente restrictivo.

Un último apunte: que en un contexto tan difícil como el presente pueda haber una campaña tan apasionante demuestra hasta qué punto el Barça es importante en Catalunya y la necesidad que existe de una simbiosis entre el país y su principal referente deportivo, social y mediático.

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