Importante giro de la CUP y guiño a Catalunya Sí que es Pot que estos días negocia, sin éxito aparente, junto a Podemos la investidura a la presidencia del gobierno español del candidato socialista, Pedro Sánchez: los cupaires aceptarían un referéndum pactado con el Estado si la pregunta fuera clara y binaria (independencia Sí/independencia No). Una de sus diputadas de más peso político, Anna Gabriel, así lo ha asegurado, si el gobierno español diera esta oportunidad a los catalanes para decidir su futuro político en un referéndum acordado, algo que hoy se considera impensable ya que, al menos, tres fuerzas políticas como PP, PSOE y Ciudadanos están radicalmente en contra.
El movimiento de los cupaires tiene, en cambio, su propia lectura en clave catalana: una parte de la CUP está trabajando en una alianza a futuro con Catalunya Sí que es Pot. Esa circunstancia ya se puso de manifiesto en la fallida investidura de Artur Mas, en las tormentosas asambleas de la CUP para acordar un pacto de investidura y en el posterior desenlace del acuerdo para hacer a Carles Puigdemont president de la Generalitat. Para estos sectores de la formación anticapitalista es prioritario un acuerdo político que, en esta fase de polos en la política catalana, no deje en un lado a la CUP y en otro a CSQP. Que divida a las izquierdas, sobre todo después de la victoria electoral del 20D de la confluencia de Ada Colau y del liderazgo indiscutible que esta adquiriendo en este espacio la alcaldesa Ada Colau.
Habrá que estar atentos a como acaba influyendo esta situación en la hoja de ruta aprobada por el Parlament el pasado 9 de noviembre y que señala el inicio del proceso de desconexión. Lo que sí se dibuja en el horizonte, máxime después del pronunciamiento de la CUP, es que el referéndum legal y acordado sigue estando ahí (durante un tiempo) si algún gobierno de Madrid quiere contemplarlo. Algo que parece imposible.