Los fabricantes de automóviles Audi, Porsche, Mercedes-Benz, Volkswagen y Opel revisarán 630.000 vehículos en Alemania después de que se han detectado irregularidades en los sistemas de escape de algunos vehículos a determinadas temperaturas, según han indicado fuentes del Gobierno alemán. Esta operativa se pondrá en marcha a raíz de los resultados de un estudio elaborado por la Autoridad Federal del Transporte de Motor de Alemania (KBA, por sus siglas en alemán) a diferentes modelos de diversas marcas de automóviles. Concretamente, se culpa de alta contaminación debido a la manipulación de un software de motores diésel y lo que se pretende es que las compañías anteriormente mencionadas arreglen su sistema de gestión del motor. 

Según informa el diario Die Welt, las fuentes gubernamentales indicaron que los sistemas de control de emisiones de los 630.000 vehículos afectados podrían dejar de funcionar a determinadas temperaturas, por lo que tendrían que ser revisados y arreglados por las compañías involucradas. Los test realizados por la KBA analizaron modelos tanto de las marcas alemanas como de fuera del país e incluyeron pruebas en condiciones reales de utilización y no únicamente dentro del laboratorio, tal y como se realizan las certificaciones en la actualidad.

Los softwares, en el punto de mira

Dicho organismo señaló que en la mayoría de las mediciones llevadas a cabo se habían detectado registros de emisiones de óxidos de nitrógeno "parcialmente elevados" que además son perjudiciales para la salud. Asimismo, el ministro de Transportes de Alemania, Alexander Dobrindt, ha afirmado que otras marcas no alemanas como Renault también han sido investigadas y se han visto afectadas por el caso de los sistemas de emisiones limpias que dejan de funcionar a determinadas temperaturas. Por su parte, BMW ha conseguido salvarse de la revisión gracias a haber invertido en tecnologías de ahorro de combustible antes que sus rivales. 

Desde que irrumpió el llamado dieselgate de Volskwagen el pasado mes de septiembre, los sistemas y software de gestión  están más que nunca en el punto de mira. A pesar de que no se ha detectado que ningún otro fabricante haya usado estos dispositivos para enmascarar emisiones, los grupos ecologistas y reguladores han criticado activamente el uso generalizado de sistemas de gestión de motores que desconectan el tratamiento de emisiones para mejorar el rendimiento del motor e incrementan el intervalo entre servicios. Se remiten a las pruebas realizadas en Europa en las que se ha detectado que varios fabricantes usaban una laguna legal que les permitía disminuir los tratamientos de emisiones bajo ciertas circunstancias, ostensiblemente para proteger motores.