El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha asegurado que el mito de que el coche eléctrico emite cero emisiones "es absolutamente falso, ya que hay que ver cómo se genera la energía que utiliza". En este sentido, ha puesto como ejemplo Alemania, donde "subvencionando el coche eléctrico no se consigue ninguna reducción de CO2", por lo que ha añadido que la subvención en todo caso va al sector alemán del carbón o a la industria del automóvil. Desde la fabricación hasta su desguace, un coche de combustión interna emite el mismo nivel de dióxido de carbono que uno eléctrico en Alemania, donde el carbón ya ha alcanzando un 45% de la generación eléctrica.
Más concretamente, Brufau ha destacado que la electricidad de estos coches está en gran medida producida por carbón que sí que emite emisiones de CO2. Por ello, el presidente de la multinacional energética y petroquímica apuesta por sustituir el parque de carbón por centrales de ciclo combinado, lo que reduciría una tercera parte de su emisión. El diagnóstico pasa por observar que le sucede y quien produce el sector eléctrico y luego, tomar las medidas correspondientes. Y es que para Brufau, el petróleo y el gas natural tendrán un papel "fundamental" hasta el punto de aportar más del 50% de la demanda de energía final en el mundo.
Por el momento, "la electricidad es responsable del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero y el transporte del 17%", ha subrayado Brufau. Y todavía más cifras: un 68% de las emisiones producidas por el ser humano en la atmósfera proceden de la energía, y de ella, el 42% corresponde a la electricidad y el 23% al transporte.
Subvenciones 'necesarias'
"Hay muchas voces que hablan de que las renovables necesitan subvenciones. Si son subvenciones para crear retornos económicos y sociales, bienvenidas, pero si son para mejorar la cuenta de resultados de esas empresas, a eso no jugamos", ha asegurado Brufau durante la junta general de accionistas de la compañía. Su apuesta para alcanzar los objetivos marcados en el fórum de innovación sostenible de París 2015 es invertir en eficiencia energética, con la cual se afronta el reto de reducir dos grados centígrados.
La petrolera está comprometida "con su esfuerzo, y no con el esfuerzo de los demás" para ayudar a reducir las emisiones de CO2, por lo que Brufau ha criticado que las subvenciones recibidas entre 2008-2012 por el sector eléctrico hayan acabado suponiendo un coste de unos 230 euros por tonelada mientras que Repsol invierte en rentabilidad con 7 euros por tonelada.
Por último, Brufau ha abogado por una "pérdida total de protagonismo" del carbón en la generación de energía, "ya que es el principal emisor de CO2", por lo que entiende que solo así se podrán alcanzar los compromisos marcados en la conocida como COP21 de París.