"Los resultados indican que la actividad económica y nuestra área de influencia en la internacionalización están en una dinámica muy positiva", ha asegurado el presidente del Port de Barcelona, Sixte Cambra. Dicho y hecho y a toda vela: el Port ha transportado más de un millón de contenedores y ha registrado un beneficio neto de 19,1 millones en seis meses, lo que supone un 30% más que los 14,7 millones del primer semestre de 2015. Esta ganancia se debe principalmente a una disminución del 60% de los gastos financieros como son la cancelación anticipada del préstamo con el Banco Central Europeo de Inversiones (BEI) por 47,5 millones y la reducción del tipo de interés variable del propio BEI.
El tráfico de contenedores es según el director general del Port, José Alberto Carbonell, "un segmento estratégico muy vinculado a la economía del entorno". Y éste ha sido precisamente otro de los grandes hitos del recinto catalán, que ha conseguido situarse por encima del millón a la vez que los contenedores de exportación han superado en un 54% el máximo de antes de la crisis.
Por países, China sigue siendo el principal socio comercial del Port de Barcelona, con un incremento del 10% de los intercambios y es que el 23,5% de todos los contenedores que pasan por el enclave portuario tienen el gigante asiático como origen o destino. Y a pesar de tener a China como gran aliada, también se han dinamizado las relaciones comerciales con los Estados Unidos, Unión de los Emirates Árabes, India o México. En este sentido, Carbonell ha asegurado que "la segmentación de los mercados es muy importante para las empresas que exportan porque pueden diversificar." De ahora en adelante, el objetivo es "romper con la estacionalidad."
1,5 millones de viajeros
Por otra parte, el Port de Barcelona ha acogido a 1,5 millones de viajeros durante los seis primeros meses del año 2016, tanto en ferris de línea regular que conectan la capital catalana con las Illes Balears, Italia y el Norte de África, como en cruceros. Con respecto al número de cruceristas, se ha mantenido prácticamente estable con un millón de personas con respecto al mismo periodo de 2015.
Tras el atentado de Niza y el golpe de Estado en Turquía, Cambra ha asegurado que el turismo en general y el de crucero en particular son "muy sensibles" a la seguridad y esto puede acabar afectando a corto y medio plazo a las compañías que se mueven por el Mediterráneo. Sin embargo, el presidente del Port de Barcelona ha querido remarcar que los alborotos de Turquía supondrán "un efecto relativo" para el Port de Barcelona que es "el puerto base del Mediterráneo occidental".
Mejorar la calidad del aire
Previamente a la presentación de resultados semestrales, ha tenido lugar el consejo de administración del Port de Barcelona que ha acordado un nuevo plan de mejora de la calidad del aire del Port. El objetivo es "reducir las emisiones de gases contaminantes y partículas en suspensión de la actividad durante el periodo 2016-2018".
En este sentido, Cambra ha remarcado la importancia del diagnóstico de este plan y ha anticipado que no será hasta septiembre cuando se concreten las 53 actuaciones correspondientes que están agrupadas en 25 acciones y 9 líneas estratégicas. En cualquier caso, ya es "un punto de partida para la adopción de medidas a más largo plazo."