Las 18 piscinas olímpicas de los Juegos Olímpicos de Río tendrán sello catalán. A tres días para que se encienda la llama, la filial catalana de Renolit AG, en colaboración con la italiana Myrtha Pools, ha sido la encargada de confeccionar la membrana antifugas de las instalaciones donde se disputarán las pruebas de natación, waterpolo o natación sincronizada.
La planta, en Sant Celoni (Vallès Oriental), se ha especializado durante sus sesenta años de actividad en la producción de revestimientos impermeables plásticos para grandes obras públicas. Aquí se incluyen balsas, túneles o presas, así como cubiertas industriales y piscinas. En este caso, sin embargo, ha ayudado una nueva tecnología desmontable que permitirá al gobierno brasileño reubicarla a otras piscinas una vez finalizados los Juegos.
Esta filial se ha convertido en el "corazón de actividad" de Renolit Ibérica, donde se concentran las áreas de investigación y desarrollo, producción, logística y marketing. A nivel peninsular, el año pasado consiguió facturar 80 millones de euros, dando trabajo a 245 trabajadores.
Con todo, no es la primera vez que la compañía suministra material para piscinas de grandes citas deportivas. Lo hizo ya en el Mundial de Natación de Barcelona, en el 2013; en los Juegos Olímpicos de Atlanta (EE.UU.), en 1996; y en los de Londres (Reino Unido), en el 2012.
Las antorchas, también
En Caldes de Montbui también han tenido un año de mucho trabajo. La empresa Recam Làser, especializada en corte láser, ha sido la encargada de fabricar las antorchas de los Juegos. Desde el mes de octubre han conseguido entregar las 15.000 unidades demandadas.
La antorcha, hecha de aluminio reciclado, pesa un kilo y medio y cuando se enciende aparecen los colores de la bandera de Brasil. El coste de cada unidad ha sido de unos 400 dólares, sumado al reconocimiento "de la empresa que fabricó la antorcha de Rio", como señalaba en septiembre a TV3 el presidente de la compañía Pere Barrios.