La OPEP y otros países productores de petróleo fuera del grupo, incluyendo a Rusia y México, han alcanzado su primer acuerdo global desde 2001 para recortar en conjunto el bombeo de crudo y aliviar el exceso de oferta que ha mantenido bajos los precios del barril durante dos años. El acuerdo se ha sellado después de casi un año de discusiones dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de desconfianza sobre la disposición de Rusia para atenerse al pacto. Ahora, la atención del mercado se centrará en el cumplimiento del trato.

Los productores fuera de la OPEP han accedido a recortar su producción en un total de 558.000 bpd, por debajo del objetivo inicial de 600.000 bpd, pero aún así es la mayor contribución que han hecho hasta ahora. El total se suma a los 1,2 millones de bpd que los países del cartel petrolero ya habían acordado sacar del mercado.

El recorte de Rusia, México y Arabia Saudita

El ministro de Energía de Rusia, Alexander Novak, ha anticipado que su país recortará la producción de crudo desde los niveles de octubre de este año, de 11,247 millones de barriles de petróleo por día (bpd). A día 31 de marzo de 2017, la reducción de suministros de Moscú totalizaría 200.000 bpd y finalmente llegará a 300.000 bpd. "El acuerdo acelerará la estabilización del mercado, reducirá la volatilidad y atraerá nuevas inversiones", ha augurado.

Fuentes de la Secretaría de Energía de México han explicado que el país contribuirá con un recorte de 100.000 bpd, que se hace teniendo en cuenta el declive natural de su producción. Mientrastanto, el líder de la OPEP, Arabia Saudita, ha sostenido que podría reducir su bombeo por debajo del umbral de 10 millones de bpd. El ministro de Energía del reino, Khalid al-Falih, ha asegurado que su país está dispuesto a negociar una extensión del pacto global, que entra en vigor el 1 de enero, tras los primeros seis meses.

"Este acuerdo se consolida y nos prepara para una cooperación de largo plazo", ha dicho Falih a periodistas después de la reunión, evento que ha descrito como "histórico". Arabia Saudita disminuirá el bombeo en 486.000 bpd, pero Falih ha añadido que Riad podría colaborar con recortes más profundos.