La principal novedad del nuevo Plan de Control Tributario para el 2017 para perseguir el fraude fiscal será la implantación de nuevas herramientas informáticas mucho más sofisticadas y con capacidad de intercambiar datos de diferentes orígenes para controlar irregularidades entre niveles de consumo y las rentas declaradas. Con estas nuevas herramientas informáticas se quiere centrar la lucha contra el fraude fiscal en la supervisión del patrimonio de las grandes fortunas, la lucha contra la economía sumergida, especialmente con la persecución del fraude del IVA, que incluirán ''peinados'' de la inspección fiscal en sectores de actividad en concreto y el control de las prácticas de elusión fiscal con mecanismos muy sofisticados que rozan la legalidad para favorecer la ocultación de patrimonios.
El nuevo Plan de Control Tributario para el 2017 se publicará este viernes en el Boletín Oficial del Estado. Hacienda asegura que el control de los patrimonios de personas físicas requiere del uso de ''sofisticadas'' herramientas de análisis para investigar y ''comprender'' complejos entramados financieros y societarios.
Con estas nuevas herramientas, Hacienda espera incrementar la recaudación que se ha registrado por ejemplo en los últimos cinco años con unas herramientas menos sofisticadas que las que se pondrán en marcha a partir del 2017. Con el caso de la actuación sobre patrimonios de 10 millones de euros que se han hecho en los últimos 5 años, la actuación de la inspección ha obtenido una recaudación adicional de 400 millones de euros.
Un "salto cualitativo" en el control patrimonial
La Agencia prevé que con estos nuevos instrumentos informáticos se pueda dar uno ''salto cualitativo'' en el control patrimonial. Unas herramientas que ayudarán a detectar ''alteraciones patrimoniales y trasvases de rentas efectuadas a partir de técnicas ''agresivas'' de planificación fiscal, el uso de sociedades interpuestas para canalizar retribuciones personales las manifestaciones de capacidad económica ''inconsistentes'' con las bases imponibles realmente declaradas en el IRPF y la disponibilidad y valor de activos en el exterior.
A partir del 2017, Hacienda llevará a cabo actuaciones indiscriminadas de control a partir de la información obtenida de los residentes españoles titulares de cuentas en los Estados Unidos, y en la parte final de año en 54 jurisdicciones fiscales, que se ampliarán hasta 47 jurisdicciones fiscales más a partir del 2018. Hacienda también hará actuaciones de inspección sobre sectores en los cuales previamente se haya apreciado un nivel de riesgo superior de incumplimiento en la aplicación del IVA, potenciando especialmente aquellos sectores que aplican su factura en el consumidor final.
Capacidad adquisitiva de los contribuyentes
También se potenciará el análisis de la capacidad adquisitiva real de los contribuyentes, combinando el contraste de la información declarada sobre bienes y derechos con información sobre gestión de cuentas corrientes e inconsistencias con su titularidad formal, beneficiarios de tarjetas de crédito emitidas tanto en el estado español como en el extranjero y uso de efectivo. En este sentido, habrá un control explícito para controlar que realmente se cumple la normativa de los límites de pago en efectivo.
El plan también incluye entre muchas otras actuaciones la vigilancia de las prácticas de elusión fiscal especialmente por parte de las empresas multinacionales que operan en el estado español y que declaran sus impuestos en una otro país con más beneficios fiscales.