El delegado del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y presidente de la feria Barcelona Meeting Point (BMP), Jordi Cornet, ha pedido disculpas por el "malentendido" al Govern de la Generalitat mediante dos cartas al conseller de Territori i Sostenibilitat, Josep Rull, y la titular de Governació, Administracions Públiques i Habitatge, Meritxell Borràs. "Me encargaré personalmente de que no haya ningún lapsus organizativo", ha asegurado.

Consciente de la polémica que ha supuesto la ausencia de representantes del Govern en una de las ferias inmobiliarias de referencia a nivel estatal, Cornet ha remarcado que se trata de un "pequeño error de organización" en el que "en ningún momento ha habido intencionalidad política". Y en este sentido, ha llamado tanto a Rull como a Borràs para disculparse también personalmente e invitarlos a una comida con inversores que tendrá lugar este jueves.

Invitados a una comida con inversores

"Es importante que la Generalitat pueda dirigir unas palabras a los inversores para explicar que Catalunya es un lugar de encuentro empresarial", ha añadido a la espera de que asistan al acto de mañana al menos uno de los dos miembros del Govern. Una invitación que llega paradójicamente con el mismo tiempo de antelación o incluso menos con el que llegó la agenda de la inauguración.

Durante el paseo inaugural del BMP, únicamente han asistido la delegada del Gobierno en Catalunya, Llanos de Luna, y el concejal de Cultura y teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Quien tampoco ha podido acudir ha sido el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes en el Ministerio de la Presidencia, José Luis Ayllón, que se ha quedado atrapado más de una hora y media en un avión en el aeropuerto de Barajas. Precisamente Ayllón es el representante estatal por el cual se retrasó la convocatoria de inauguración.



Por su parte, Collboni ha asegurado que "no ha habido polémicas políticas" y que desconoce los detalles de lo que ha sucedido. En este sentido ha preferido no hacer más lecturas de lo que también ha considerado un malentendido y ha recordado que es mejor buscar el lado positivo como que la Generalitat y el Ajuntament tengan un stand compartido.