La asamblea general de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC) ha acordado este lunes la disolución de la entidad al no poder hacer frente a la deuda acumulada, que asciende a varios millones de euros y por la que presentará concurso de acreedores entre esta semana y la próxima. Así lo ha explicado la presidenta de la CCC, Rosa Eritja, que ha añadido que la decisión se ha tomado por unanimidad y que la deuda más cuantiosa corresponde a las indemnizaciones para los trabajadores, aunque no la ha precisado.

La CCC presentó el 20 de junio preconcurso de acreedores después de trascender un agujero económico superior a los dos millones de euros por la gestión del exsecretario general, Miquel Àngel Fraile, que fue cesado después de la "pérdida de confianza" en su trabajo. Y su cese no fue la única decisión tomada por la Confederació, ya que se cesó también a la directora adjunta del departamento de Formación de la CCC y mujer de Fraile, Rosa Maria Serrano. 

Eritja asumió el cargo de la secretaría general de forma interina para "reconducir la situación de la organización" pero al final la disolución ha sido la mejor salida para una entidad que hasta el momento representaba alrededor de 90.000 pequeños y medianos comercios. No ha podido cumplir así con el objetivo proclamado ahora hace poco más de dos meses de conseguir que "la CCC dure 30 años más."