La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha suspendido la cotización de CaixaBank cuando caía más de un 3% ante la posibilidad de que el banco que preside Jordi Gual tenga que realizar una ampliación de capital para financiar la Oferta Pública de Adquisición (OPA) sobre el banco portugués BPI. El objetivo: "concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores". Caixabank ha establecido un nuevo precio por acción, de 1,134 euros, en la OPA lanzada sobre BPI que, tras la eliminación de las restricciones de voto de los accionistas de la entidad portuguesa, ha pasado a ser de carácter obligatorio.
La junta de accionistas de BPI aprobó el miércoles la eliminación del límite del 20% de los derechos de voto que marcan los estatutos de la entidad con la abstención del segundo accionista, la empresaria angoleña Isabel Dos Santos a través de la compañía Santoro. BPI ha ofrecido el control de la entidad angoleña BFA a Dos Santos a cambio de su visto bueno a la eliminación del límite de derechos de voto, condición que ponía CaixaBank para llevar adelante su OPA sobre BPI.
Tras la eliminación de esta restricción, la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios de Portugal (CMVM) ha acordado el cese de la dispensa de la OPA obligatoria otorgada a CaixaBank en 2012 respecto a BPI. Así, la entidad catalana se coloca "en el deber de lanzamiento de una OPA obligatoria respecto a BPI". En el momento de la suspensión, los títulos de CaixaBank caían un 3,13%, hasta los 2,34 euros.
585.000.000 acciones propias
Con la finalidad de reforzar su ratio de capital ante la OPA, CaixaBank venderá 585.000.000 de acciones propias, que representan un 9,9% del capital social del banco, mediante una colocación privada entre inversores cualificados a través de una prospección acelerada de la demanda.
Según ha informado la CNMV, dos inversores institucionales "con vocación de permanencia" ya han formulado a CaixaBank indicaciones de interés no vinculantes para participar potencialmente en la colocación por un importe total de aproximadamente 380 millones de euros.
CaixaBank colocará estas acciones de su autocartera entre inversores institucionales con la finalidad de evitar que la opa sobre BPI sitúe su ratio de capital CET1 "fully loaded" por debajo del 11%, una fórmula con la cual también evitaría realizar una ampliación de capital.