Los papeles de Panamá salpicaron ayer la familia Pujol, concretamente, el hijo pequeño del expresident. Oleguer Pujol ha salido hoy en su defensa y ha asegurado que no hubo ninguna irregularidad en el pago de comisiones para la compra de más de 1.000 oficinas al Banco Santander y sostiene que "todos los movimientos de fondo responden a servicios reales de intermediación".
Así es como el menor de los Pujol responde a las informaciones publicadas por El Confidencial y La Sexta extraída de los papeles de Panamá, según las cuales, Oleguer Pujol supuestamente autorizó con su firma el desvío de una comisión de 6,8 millones de euros para esta venta a una sociedad opaca.
"Estas comisiones fueron pagadas por el grupo comprador, y bajo su total supervisión, y estaban dentro de la práctica habitual de mercado", responde, y asegura que todos sus ingresos y participaciones societarias están regularizadas y declaradas ante la Agencia Tributaria.
La Audiencia Nacional ya tenía abierta una investigación a Oleguer Pujol por presuntas irregularidades en esta operación de compra de este millar de oficinas del Banco Santander.
Exculpa la familia
Oleguer Pujol dice también que ni él ni ningún miembro de su familia ha tenido nunca relación, de ningún tipo, con el despacho de abogados Mossack Fonseca de Panamá, y añade que nunca ha constituido ni ha sido administrador, apoderado o beneficiario de sociedades en este país.
Asegura que sólo participó en el 2006 con una inversión de 150.000 euros como minoritario en un proyecto inmobiliario en la ciudad de Panamá con unos amigos, y que fracasó.
El hijo del expresident dice además que nunca ha tenido relaciones con las empresas Barcem Limited, KriegeHorn Capital Limited y Davenport Trading Groupo Limited.