El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha vuelto a cargar contra todos aquellos que afirman que el proceso soberanista está provocando una "fuga de empresas" en Catalunya asegurando que ya se sabe "dónde se sitúan las incertidumbres políticas y las amenazas".
En este sentido, Puigdemont, que ha participado en la clausura de la Memòria Econòmica de Catalunya de la Cambra de Comerç, ha destacado que Catalunya ha perdido en el 2015 un total de 815 domicilios fiscales de empresas, lo que supone un 0,32% del total de sociedades con asalariados y una reducción del 17% respecto del 2014.
Por su parte, la Comunidad de Madrid, de la cual Puigdemont ha explicado en tono humorístico que "no tiene un proceso soberanista", ha perdido 1.035 domicilios fiscales de empresas, lo que representa un 0,50% del total de compañías. Unos datos que muestran, según Puigdemont, que "en términos absolutos y porcentuales, hay mucha más fuga de empresas en Madrid que en Catalunya."
Saber a dónde ir
En una línea continuista con el discurso realizado durante la Assemblea General en Foment, en la que Puigdemont aseguró que Catalunya tiene "un proyecto de país, una narrativa compartida y una amplia base democrática", mientras que España "no sabe a dónde va", el president de la Generalitat ha reiterado que se tiene que tener confianza y defender todos los recursos indispensables para "dar más robustez a la economía".
Una economía catalana que ha registrado en el 2015 cifras récord en exportaciones, empresas exportadoras, inversión extranjera y turismo extranjero, demostrando así el éxito de la internacionalización. Así lo ha constatado la directora de la Memòria Econòmica, Carme Poveda, que ha asegurado que era "el mejor balance macroeconómico de los últimos 8 años". Y es que Catalunya ha crecido a un ritmo del 3,3% en el 2015, más del doble que la media en la zona euro que se encuentra al 1,6%.
A pesar del éxito de la economía catalana durante este 2015, Poveda también ha planteado tres retos que pasan por reducir las desigualdades mediante la creación de empleo de calidad y reducir la tasa de paro que todavía se encuentra en un 17,4%, aumentar la productividad por la vía de la innovación y la formación y compatibilizar el crecimiento económico con la reducción del déficit y el endeudamiento público.
Más empresas
En el ámbito empresarial, el catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la UPF y diputado de Junts pel Sí, Oriol Amat, ha explicado que el 2015 ha sido un buen año para la economía, pero también para las empresas, ya que se ha registrado "un crecimiento en todas las dimensiones empresariales". En cifras, han cerrado 92.000 empresas y se han abierto 100.000, lo que supone un saldo positivo de 8.000 empresas.
Por otra parte, Amat, que ha matizado que el objetivo de la economía es "contribuir a incrementar el bienestar de la población" gracias a la creación de empleo de calidad, ha remarcado que se tiene que seguir apostando por el capital organizativo, los valores, un sector público proactivo y un nuevo marco político con recursos suficientes. Se trata de "seguir creciendo para generar ocupación y devolver la deuda pública".