Los economistas Ben S. Bernanke, Douglas W. Diamond y Philip H. Dybvig han sido galardonados con el Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel, conocido popularmente como Nobel de Economía. La Real Academia Sueca de Ciencias ha destacado la concesión del premio a los tres expertos "por su investigación sobre bancos y crisis financieras". El galardón es el último de los Premios Nobel anunciado, tras comunicarse la semana pasada los premiados en las categorías de Medicina, Física, Química, Literatura y de la Paz y será entregado, como los demás, el próximo 10 de diciembre. Los galardonados "han mejorado significativamente nuestra comprensión del papel de los bancos en la economía, particularmente durante las crisis financieras. Un hallazgo importante en su investigación es por qué es vital evitar los colapsos bancarios", según ha detalaldo el comité de la Academia sueca que los ha elegido. "Las ideas de los laureados han mejorado nuestra capacidad para evitar crisis graves y rescates costosos", ha indicado Tore Ellingsen, presidente del Comité del Premio en Ciencias Económicas. En este sentido, la Academia ha subrayado la gran importancia práctica del análisis realizado por los tres economistas, que establecieron los cimientos de su investigación a principios de la década de 1980, para regular los mercados financieros y hacer frente a las crisis fnancieras.

Ben Bernanke, quien presidió la Reserva Federal de Estados Unidos entre 2006 y 2014, y lideró la respuesta monetaria de la primera economía mundial a la crisis financiera que desató la Gran Recesión en 2008, tras el colapso de Lehman Brothers, es famoso por su análisis de la Gran Depresión de la década de 1930, la peor crisis económica de la historia moderna. "Entre otras cosas, mostró cómo los pánicos bancarios fueron un factor decisivo para que la crisis se hiciera tan profunda y prolongada", ha explicado la Academia. Por otro lado, en su teoría, Diamond y Dybvig muestran cómo los bancos ofrecen una solución óptima al conflicto que representa el deseo de los ahorradores de acceder a su dinero inmediatamente en caso de necesidad y la exigencia de empresas y propietarios de viviendas de no ser obligados a pagar sus préstamos antes de tiempo. "Al actuar como intermediarios que aceptan depósitos de muchos ahorradores, los bancos pueden permitir que los depositantes accedan a su dinero cuando lo deseen, al mismo tiempo que ofrecen préstamos a largo plazo a los prestatarios", recogen.

914.000 euros

El premio Nobel de Economía del año pasado fue dividido en dos. La academia sueca decidió premiar dos líneas de investigación, haciendo llegar el galardón a tres investigadores: David Card, Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens. Según el jurado, los galardonados en ciencias económicas del año pasado demostraron que "se pueden responder muchas de las grandes preguntas de la sociedad". La academia consideró que todos ellos "proporcionaron nuevos conocimientos sobre el mercado laboral y mostraron que conclusiones sobre causa y efecto se pueden extraer de los experimentos naturales".

El Nobel de Economía no forma parte del legado de Alfred Nobel, ya que fue establecido en 1968 por el Riksbanken, el banco central sueco, coincidiendo con el 300 aniversario de la entidad, y fue concedido por primera vez en 1969, distinguiendo al noruego Ragnar Frisch y al holandés Jan Tinbergen. Sin embargo, aproximadamente 70 años después de la primera ceremonia de entrega de estos galardones se incluyó el premio de Economía. ¿De quién fue la iniciativa? Del Banco de Suecia, entidad que pone su nombre en el nomenclátor completo del premio: Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel. Además conocido como el Nobel d'Economia.​ El importe del premio completo asciende a un total de 10 millones de coronas suecas (914.000 euros).