El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha pedido a un comité ético "ad hoc" que examine si el nuevo cargo que el expresidente del Ejecutivo comunitario José Manuel Durã​o Barroso va a desempeñar en Goldman Sachs se adecúa al código de conducta aplicable a los excomisarios. En respuesta a una carta de la defensora del pueblo europeo, Emily O'Reilly, Juncker explica que "buscará la opinión" de ese comité, encargado de evaluar si las actividades de antiguos miembros de la CE plantean un conflicto de interés.

"He pedido que, en este caso específico, porque implica a un ex presidente de la CE, (...) se le soliciten aclaraciones sobre sus nuevas responsabilidades y los términos de referencia de su contrato, sobre el cual pediré la opinión del comité ético 'ad hoc'", indica la carta de respuesta de Juncker, hecha pública por la defensora del pueblo.

Recibido como representante de un "lobby"

Juncker ha asegurado también que de ahora en adelante Barroso no será recibido en la CE como antiguo presidente, sino como representante de un grupo de interés ("lobby") y que "será sometido a las mismas reglas que todos los representantes de grupos de interés". Precisa asimismo que los miembros de la CE y los funcionarios comunitarios al reunirse con DurãoBarroso deberán cumplir las normas vigentes relativas a la transparencia y a los contactos con los representantes de grupos de presión.

En este sentido, el presidente del Ejecutivo comunitario ha recordado que como norma general, el comité ético "ad hoc" es consultado sobre las actividades notificadas por ex comisarios durante el periodo de 18 meses después de su mandato. El nombramiento de Barroso en Goldman Sachs tuvo lugar 20 meses después del final del mandato, por lo tanto no existía obligación de ser notificado a la CE, añade Juncker.

Compromiso de "integridad y discreción"

Más concretamente, Juncker ha asegurado en sus contactos con el excomisario que este le ha confirmado "su permanente compromiso de comportarse con integridad y discreción" en su nuevo puesto en Goldman Sachs. O'Reilly ha valorado la decisión de Juncker y ha pedido al comité ético que emita una opinión "lo antes posible", a la luz de "la gran preocupación pública" por la cuestión.

Hace poco menos de una semana, la defensora del Pueblo europeo instó a Juncker a dar aclaraciones sobre el posicionamiento de la institución ante el fichaje de su predecesor. "El movimiento del señor Barroso ha generado preocupación en un momento de grandes desafíos para la UE y, en particular, por lo que se refiere a la confianza de los ciudadanos en sus instituciones", señaló O'Reilly.

Teniendo en cuenta que Durão Barroso tiene previsto dar asesoramiento sobre la decisión del Reino Unido de salir de la UE, O'Reilly preguntó también a la CE si contempla dar directrices al jefe negociador para el bBrexit, Michel Barnier, sobre cómo trabajar con el expresidente comunitario.