El sector turístico ya dio por perdida la campaña de verano durante los primeros meses de la pandemia del coronavirus. Las grandes hoteleras advertían de que parte de sus alojamientos se mantendrían cerrados, mientras que las aerolíneas planeaban dejar en tierra buena parte de su flota ante las restricciones de vuelo. Ahora, Barcelona hace un recuento de los verdaderos daños y se sitúa como la gran damnificada de la pandemia en Catalunya. Así se extrae del nuevo informe de la Dirección General de Turismo sobre las pernoctaciones en la capital, que han caído un 82,8% de en julio y un 78,9% de en agosto.

En el conjunto de Catalunya, el descenso ha sido del 50%, con una tendencia durante estos dos meses muy "desigual" según las zonas. La reducción de la estancia media ha sido de un 13% en julio y un 7,8% en agosto. Además, los turistas han sido —en su inmensa mayoría— catalanes (56,2% en julio, 61,5% de agosto), mientras que la oferta se ha concentrado en las zonas interiores. 

Barcelona, además, es donde el sector optó por abrir menos establecimientos turísticos, llegando a tener solo el 63% de plazas operativas en julio. De éstas, se ocuparon un 24%. En agosto aumentaron plazas: un 77,5% del total existente, registrando una ocupación del 24,8%. En el extremo opuesto de Barcelona está el Pirineo, donde se ofrecieron el 93% de las plazas disponibles en julio y el 96% en agosto. Por otro lado, la Costa Brava ha abierto un 92% de las plazas.

En conjunto, en Catalunya, durante julio funcionaron 8 de cada 10 plazas turísticas, y se ocuparon un 33%. Si se tienen en cuenta las plazas totales —y no solo las que estaban disponibles— la ocupación baja al 27,1%, con una caída del 58,4% respecto al mismo mes del año pasado.

En la Costa de Barcelona, las plazas disponibles en julio fueron el 62,8% del total, con una ocupación del 24%, mientras que las pernoctaciones bajaron un 82,8%. En agosto, la oferta de plazas creció hasta el 83,24%, con la ocupación situándose en el 46,7%. Las pernoctaciones cayeron un 50,5% respecto al mismo mes del año pasado.

Ocupación en la Costa Brava y la Costa Dorada

La Costa Brava abrió un 91,96% de las plazas en julio y un 94,68% en agosto, con una ocupación sobre esta oferta operativa del 36,3% y el 43,1%, respectivamente. Si se tiene en cuenta el total de la oferta turística habitual en la zona, la ocupación fue del 25,9% en julio y del 40,8% en agosto, con las pernoctaciones bajando un 41,6% y un 42% respecto a los mismos dos meses del año pasado. En las Tierras del Ebro, un 90% de las plazas estaban operativas en julio, cifra que creció hasta el 91,82% en agosto. La ocupación respecto a la oferta operativa fue del 30,7% en el primer mes y del 50,6% en el segundo, cifras que caen hasta el 27,7% y el 46,5%, respectivamente, si se tienen en cuenta las plazas totales de la demarcación. Las pernoctaciones cayeron un 43,9% de julio y un 27,2% en agosto en las Tierras del Ebro, según los datos de Turismo.

En la Costa Daurada las plazas disponibles eran el 80,3% del total en el mes de julio, y el 80,65% en agosto. La ocupación respecto a esta oferta se situó en el 32,2% y el 46,3%, respectivamente. Teniendo en cuenta la ocupación respecto al número total de plazas, el porcentaje baja al 25,9% en julio y el 37,4% en agosto, con las pernoctaciones cayendo un 65% y un 55,6%, respectivamente. A los destinos de 'Paisaje Barcelona', de tipo interior, las plazas operativas fueron del 90,23% en julio y el 92,47% en agosto, con ocupaciones del 35,3% y el 33,4%, respectivamente. Si se tienen en cuenta todas las plazas disponibles habitualmente, la ocupación fue del 31,9% en el primer mes y del 30,9% en el segundo. Las pernoctaciones cayeron un 32,4% en julio y un 36,3% de agosto.

En la demarcación de Lleida abrieron un 87,74% de las plazas en julio y un 83,2% de agosto, con una ocupación del 22% y el 31%, respectivamente. Si se tienen en cuenta la globalidad de plazas en la zona, la ocupación fue del 19,3% en julio y el 25,8% en agosto, con las pernoctaciones cayendo un 43,4% y un 41,9 %, respectivamente.

 

Imagen principal: Plano general de turistas bañándose en la piscina del Hotel Golden Port Salou. Foto: ACN