El mundo financiero que hasta ahora residía en la City de Londres busca una nueva sede para seguir conectado a la Unión Europea (UE) después que el más que temido Brexit se haya convertido en realidad. Barcelona es una de las nueve ciudades candidatas en un ranking establecido por el diario norteamericano The New York Times en el que no aparece Madrid ni ninguna otra ciudad del sur de Europa. Aunque la transición del Brexit es todavía incierta y difícilmente previsible, todos los grandes directivos consultados por el rotativo coinciden en qué se desarrollará un nuevo gran hub en Europa. Incluso alguno se atreve a anticipar cifras asegurando que entre un 10% y un 40% de sus trabajadores y sus familias, muchos de ellos multimillonarios, se desplazarán a esta nueva sede.  

En este sentido, Barcelona ha obtenido una puntuación de 23 puntos, muy bien valorada por la oferta cultural, los restaurantes, el sol, la vida nocturna, la proximidad al buen paisaje y las playas del Mediterráneo o un buen aeropuerto. Sin embargo, no ha podido evitar quedar en la última posición del ranking a causa de la poca facilidad por el inglés, el entorno regulador o las infraestructuras, entre otros. Más concretamente, el director de Z/Yen Group en Londres y también autor del Índice global de centros financieros, Mark Yeandle, ha remarcado que "Barcelona está muy bien para ir de vacaciones pero no para hacer negocios". A todo ello, recuerda que únicamente un 22% de los españoles alcanza un nivel de conversación estándar en inglés. Queda por ver cuál sería la media catalana. 

Amsterdam y Frankfurt en cabeza

El resto del ranking está formado por ciudades del centro y norte de Europa. Las dos más destacadas son Amsterdam y Frankfurt, que aglutinan 54 y 55 puntos, respectivamente. De la primera se destaca un gran nivel de inglés, las mejores escuelas de Europa y una gran arquitectura, vida cultural y cosmopolita, mientras que la segunda tiene el Banco Central Europeo (BCE), un buen entorno para hacer negocios o infraestructuras modernas, entre otros. El resto del ranking está formado por orden descendente por Viena, Dublín, París, Luxemburgo, Varsovia y Milán.

Por otra parte, una gran mayoría de los ciudadanos europeos se muestra de acuerdo con el carácter plurilingüe de Barcelona y con la idea de que todos los ciudadanos de la UE tendrían que saber hablar al menos dos lenguas extranjeras además de su lengua materna, según queda patente en el informe "Los europeos y sus lenguas". En cifras, un 84% de los europeos piensa que todo el mundo en la UE tendría que hablar dos lenguas, una materna y la otra extranjera mientras que un 72% opina que se tendría que hablar más de una lengua extranjera.